El PSOE de Torremolinos pide al equipo de Gobierno que subsane las deficiencias detectadas en la recién estrenada plaza de La Nogalera, reabierta a finales de julio. El Gobierno local reconoce los fallos y asegura que la contratista ya trabaja en ellos.
El PSOE de Torremolinos ha reclamado al equipo de Gobierno que repare cuanto antes las deficiencias detectadas en la plaza de La Nogalera, un espacio reabierto a finales de julio y que se ha convertido en uno de los puntos más transitados del municipio. La portavoz socialista, Nieves Rosales, ha solicitado que se revise el mobiliario y se garanticen las condiciones de seguridad en la zona, según publica Diario Sur.
El portavoz del Gobierno local, Luis Rodríguez del Pozo, ha reconocido los problemas surgidos tras las obras y ha asegurado que el área de Servicios Operativos ya ha elaborado un inventario de todo lo que debe subsanar la contratista del proyecto. El objetivo, ha dicho, es que tanto los trabajos de renovación como los sistemas y mecanismos instalados queden en perfecto estado.
Desde el Ayuntamiento precisan que la dirección facultativa ha preparado el certificado final de obras con un listado de «repasos, remates y subsanaciones, asumidas en su totalidad por la empresa contratista». Se trata, sostienen, de «una veintena de incidencias menores, como, por ejemplo, la caída de un tramo de tira LED, de las cuales más del 50% ya han sido solventadas».
La adjudicataria ya trabaja para atender estos avisos, con independencia del plazo de garantía de la licitación, que es de seis años. «Se trata, por tanto, del procedimiento habitual en cualquier obra pública y de un proceso perfectamente regulado por la normativa vigente, incluida la Ley de Ordenación de la Edificación», insisten desde el equipo de Gobierno, que añade que «en breve quedarán solventadas las actuaciones pendientes» y que Servicios Operativos se encargará del mantenimiento para que la plaza «siempre esté en perfecto estado».
La reforma de la plaza de La Nogalera se inauguró el 23 de julio con una programación extraordinaria. Las obras comenzaron en octubre de 2024 y no fueron sencillas: incluyeron modificaciones presupuestarias y un incremento del plazo de ejecución, previsto inicialmente en diez meses. El coste final se encareció en 600.000 euros, hasta los 3,6 millones, un 20% más de lo presupuestado.

