El Ayuntamiento de Torremolinos ha inaugurado esta noche la remodelada Plaza de la Nogalera, un proyecto de regeneración urbana que convierte este enclave en un espacio más amable y accesible, con zonas de sombra, vegetación mediterránea y fuentes.
La alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, acompañada por la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro, y el subdelegado del Gobierno, Javier Salas, ha presidido esta noche el acto de inauguración de la nueva Plaza de la Nogalera. El proyecto, diseñado por las arquitectas malagueñas María Vargas García y Ana Baena Azuaga del estudio Varba, ha supuesto una transformación integral de este céntrico espacio, que ahora se presenta como un lugar más habitable, accesible y activo.
La remodelación ha incluido también la reforma de las calles aledañas Emilio Esteban, Antonio Girón y el tramo noreste de la calle Cauce. El objetivo ha sido crear un espacio que invite a los vecinos y visitantes a detenerse y disfrutar, dejando de ser un mero lugar de paso para convertirse en un punto de encuentro. La plaza está llamada a ser una de las principales puertas urbanas de Torremolinos, especialmente por su cercanía a la estación de tren, ofreciendo una primera imagen del municipio a quienes llegan en ferrocarril.
La vegetación ocupa un lugar destacado en el nuevo diseño. Se han incorporado especies arbustivas mediterráneas de carácter naturalista, que aportan diversidad de alturas, texturas y movimiento. Aunque la proximidad de la estación y el túnel ferroviario ha limitado la plantación de arbolado de gran porte, se han conservado los árboles existentes y se han añadido palmeras. Un sistema combinado de pérgolas ligeras y jardineras elevadas permite integrar vegetación donde la infraestructura lo hace viable.
El agua es otro elemento central. Una fuente lineal aporta movimiento, reflejos y sensación de frescor, mientras que una fuente seca funciona como espacio de juego libre con chorros de agua y luz. Inicialmente se había previsto una cortina de agua de once metros de longitud y siete metros de altura, pero las limitaciones técnicas y de seguridad derivadas de las cargas admisibles sobre el dintel del paso de Cercanías impidieron su instalación.
La iluminación juega un papel clave. Durante el día, las pérgolas generan sombra y definen zonas de estancia. Por la noche, la iluminación dinámica construye una segunda identidad para la plaza, con un diseño que evoca el rebalaje, esa franja cambiante donde el mar se encuentra con la tierra. El objetivo ha sido trasladar al centro urbano cualidades del Mediterráneo como el movimiento, la irregularidad, el frescor y los reflejos.
La actuación se enmarca dentro de las principales iniciativas de regeneración urbana impulsadas en Torremolinos en los últimos años. La plaza, que ahora se abre a la ciudad, busca reforzar la actividad comercial y hostelera de su entorno, prolongando la estancia de los peatones y dinamizando el centro. El proyecto ha sido financiado con fondos municipales y ha contado con la colaboración de la Junta de Andalucía.
Los vecinos y visitantes que ya han podido recorrer el espacio han mostrado su satisfacción. "Es un cambio radical, ahora es un lugar agradable para pasear y sentarse", comentaba una residente. La alcaldesa destacó durante el acto que "Torremolinos gana un espacio público de calidad, pensado para las personas y para el disfrute de todos".
Con esta inauguración, Torremolinos da un paso más en su apuesta por la modernización urbana y la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. La Plaza de la Nogalera se presenta como un nuevo referente, no solo para el municipio, sino para toda la Costa del Sol.

