El Ayuntamiento de Málaga ha prohibido el baño en las playas de Pedregalejo, El Palo y los Baños del Carmen tras detectar niveles elevados de Escherichia coli. La alerta sanitaria llegó de la Consejería de Salud y Consumo.
El Ayuntamiento de Málaga ha decretado el cierre temporal al baño de las playas de Pedregalejo, El Palo y los Baños del Carmen después de que la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía emitiera una alerta sanitaria. Los análisis rutinarios del agua revelaron concentraciones de la bacteria fecal Escherichia coli (E. coli) superiores a los límites establecidos por el Real Decreto 1341/2007.
Los equipos municipales han izado la bandera roja en todo el litoral afectado, prohibiendo de forma estricta el baño. La contaminación se ha localizado en los puntos de muestreo conocidos como 'Acacias' (Pedregalejo) y 'Casa Pedro' (El Palo).
De momento, no se ha fijado un plazo concreto para la reapertura de las playas. El cierre se mantendrá hasta que la Delegación Territorial de Salud y Consumo realice nuevos análisis que confirmen la desaparición del riesgo sanitario. Las autoridades subrayan que la medida es estrictamente temporal.
La principal hipótesis que barajan los técnicos municipales de la Empresa Municipal de Aguas (EMASA) apunta a una posible filtración o rotura en un colector de la red de saneamiento que transporta las aguas residuales hacia la depuradora del Peñón del Cuervo. No obstante, no hay una confirmación oficial definitiva. Las autoridades han descartado que la contaminación esté relacionada con las obras de remodelación que se ejecutan actualmente en el paseo marítimo de la zona.
La presencia de E. coli en el agua puede provocar infecciones gastrointestinales, especialmente en niños, personas mayores o con sistemas inmunitarios debilitados. Por ello, desde el Ayuntamiento recomiendan evitar el contacto con el agua en estas playas hasta nueva orden.
Esta situación coincide con el cierre preventivo de todas las playas de Alicante, aunque por motivos diferentes: allí se ha activado la alerta roja por ola de calor y riesgo de tormentas con fuertes rachas de viento. En Málaga, el foco está en la calidad del agua y en la localización del foco de contaminación.
Los vecinos y turistas que acudan a la zona deben respetar la señalización de bandera roja y la prohibición de baño. Se recomienda consultar el estado de las playas en los canales oficiales del Ayuntamiento de Málaga o de la Junta de Andalucía antes de desplazarse.
EMASA continúa con las labores de inspección en la red de saneamiento para localizar el posible punto de vertido. Una vez reparado, se realizarán nuevos análisis microbiológicos. Si los resultados son favorables, se podrá levantar la prohibición y restablecer el baño con normalidad.
El cierre de estas tres playas supone un contratiempo para los bañistas en pleno verano, especialmente en una zona con alta afluencia turística. La playa de Pedregalejo, una de las más concurridas de la capital, suele estar muy frecuentada por familias y jóvenes. El Palo, por su parte, es un enclave tradicional de la ciudad. Los Baños del Carmen, aunque de menor extensión, también son un punto de referencia.
Desde el Consistorio malagueño han asegurado que se trabaja con la máxima celeridad para restablecer la normalidad. No obstante, insisten en que la prioridad es la salud pública y que no se reabrirán las playas hasta que no haya garantías absolutas de salubridad.
Mientras tanto, los bañistas pueden optar por otras playas de la capital que no se han visto afectadas, como La Malagueta o la Misericordia, aunque se recomienda estar atentos a posibles cambios en la situación. La alerta sanitaria se ha circunscrito a las tres playas mencionadas.
La Junta de Andalucía, a través de la Delegación Territorial de Salud, coordina las analíticas y la evaluación del riesgo. Se espera que en los próximos días se conozcan los resultados de las nuevas muestras y se pueda determinar si el problema está resuelto.
Este tipo de episodios no son habituales en las playas de Málaga, aunque sí se han registrado en otros puntos de la costa andaluza en temporadas anteriores. La rotura de colectores o las lluvias torrenciales suelen ser las causas más comunes de contaminación fecal en el litoral.


