La Guardia Civil ha detenido a ocho personas en una macrooperación contra el tráfico de armas y drogas desarrollada en las provincias de Málaga, Córdoba y Sevilla, con unos 150 agentes movilizados y la intervención de rifles y fusiles de asalto.
La Guardia Civil ha detenido a ocho personas en una operación contra una organización presuntamente dedicada al tráfico de armas y drogas que se ha desarrollado en las provincias de Málaga, Córdoba y Sevilla, según ha informado Diario Sur. El dispositivo ha movilizado a unos 150 agentes y ha permitido intervenir numerosas armas de fuego, entre ellas rifles y fusiles de asalto, además de importantes cantidades de dinero en efectivo.
El grueso de la actuación se ha concentrado en Puente Genil (Córdoba), donde la Guardia Civil desplegó desde primera hora de este sábado un amplio dispositivo y practicó varios registros, especialmente en la barriada de Juan Rejano. En las actuaciones han participado unidades especializadas y agentes desplazados desde distintas comandancias andaluzas, además de medios aéreos y perros adiestrados para localizar armas, drogas y dinero.
Los investigadores sospechan que parte del arsenal tenía como destino organizaciones relacionadas con el narcotráfico. La investigación, que permanece bajo secreto judicial, continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones. Por ahora no ha trascendido en qué puntos concretos de la provincia de Málaga se han desarrollado las actuaciones ni cuántos de los ocho arrestados, si alguno, han sido detenidos en la provincia.
"Las fuerzas de seguridad han advertido en los últimos meses de la presencia de armas de guerra en investigaciones relacionadas con el narcotráfico y los ajustes de cuentas"
La operación se suma a la preocupación de las unidades policiales que combaten el crimen organizado ante la facilidad con la que las bandas asentadas en la Costa del Sol consiguen acceder a armamento de gran potencia. Uno de los golpes más importantes se produjo este verano: la Policía Nacional intervino en julio en Málaga un arsenal compuesto por 36 fusiles de asalto, once armas cortas, once granadas, siete silenciadores, chalecos antibalas y más de 5.000 cartuchos. La operación permitió detener a varias personas investigadas por tráfico de drogas y armas.
Los investigadores sospechan que aquel arsenal estaba destinado a abastecer a organizaciones vinculadas al narcotráfico del sur de España. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han frustrado cerca de una decena de crímenes y ajustes de cuentas en los últimos meses, aunque la preocupación se mantiene por la violencia registrada durante el verano y por el creciente acceso de estos grupos a armas de gran capacidad.

