Vecinos de varios barrios de Málaga se han concentrado en la plaza del Patrocinio para exigir «no a la violencia» una semana después del asesinato de Nacho, el joven de 20 años tiroteado por error en Barcenillas. Los tres detenidos por el crimen están en prisión provisional sin fianza.
La plaza del Patrocinio ha acogido este viernes por la tarde una concentración en memoria de Nacho, el joven de 20 años asesinado a tiros el pasado viernes en Barcenillas. La convocatoria partió de la asociación vecinal Victoriana de Capuchinos, con el respaldo de entidades como Las Flores, según recoge Diario Sur, y sirvió para reclamar «no a la violencia» en las calles de la ciudad.
Los asistentes recordaron a Nacho como un joven tranquilo y sociable, «amigo de toda Málaga» por su facilidad para hacer amistades. Sus allegados insisten en que su perfil no tenía nada que ver con el de los agresores y rechazan las primeras especulaciones que lo vincularon a ambientes delictivos.
«Lo último que haría sería meterse en un mundo de ese tipo»
Hijo único, se crio en la zona de Alegría de la Huerta y después se mudó con su madre al barrio de La Victoria, cerca de la plaza de la Iglesia. En su adolescencia vivió en Ciudad Jardín, donde forjó varias amistades gracias a una afición común: las motos y la mecánica. Quienes lo conocían lo describen como «super trabajador»: hizo trabajos de electricidad, carpintería y en obras de carretera cerca de La Rosaleda y el Puente de la Palma, aunque su meta era ser mecánico de trenes en Renfe.
El crimen ocurrió el viernes anterior, sobre las doce y media del mediodía, cuando el 112 recibió avisos de vecinos de Barcenillas por varias detonaciones y una persona herida de bala en el suelo. Aunque recibió varios disparos, la víctima logró incorporarse y huir escaleras abajo hacia la calle Macabeos para ponerse a resguardo, mientras los atacantes escapaban en dirección contraria. La escena provocó escenas de pánico, hasta el punto de que una joven perdió el conocimiento en la vía pública al ver a los varones armados dándose a la fuga. Según algunos testigos, los agresores se deshicieron de la pistola durante la huida.
Sanitarios de emergencias atendieron a Nacho en las puertas de un supermercado y, tras estabilizarlo, lo trasladaron de urgencia al Hospital Regional de Málaga. Ingresó en estado crítico en la UCI, donde permaneció luchando por su vida durante horas. La Policía Nacional desplegó entonces un dispositivo de seguridad en los accesos al centro sanitario ante la posibilidad de un nuevo ataque. Sobre las nueve de la noche de ese mismo viernes, los facultativos confirmaron su fallecimiento por la gravedad de las lesiones internas.
Ese mismo día, la Policía Nacional detuvo a los tres sospechosos en distintos puntos. Tras pasar a disposición judicial, todos ingresaron en prisión provisional, comunicada y sin fianza.


