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La madre del joven tiroteado en Barcenillas pide más policías: «Era un chico bueno»

La madre de Nacho, el joven de 20 años tiroteado el viernes en Barcenillas, pide más efectivos policiales y niega cualquier vínculo de su hijo con actividades delictivas.

Álvaro Gómez Payo
Álvaro Gómez Payo
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La madre de Nacho, el joven de 20 años asesinado a tiros el viernes en Barcenillas, asegura que su hijo no tenía vínculos delictivos y reclama más efectivos policiales. El alcalde de Málaga relaciona el crimen con el narcotráfico en la costa.

La madre de Nacho, el joven de 20 años tiroteado el pasado viernes en una plaza del barrio de La Victoria, ha roto su silencio con un comunicado en el que rechaza cualquier vinculación de su hijo con actividades ilícitas y pide a las autoridades más medios policiales. La información, avanzada por Diario Sur, detalla que la mujer ha expresado su gratitud a quienes auxiliaron al joven tras el ataque.

«Mi hijo Nacho era un chico bueno, trabajador y muy querido por sus amigas y amigos. Siempre supe que no estaba vinculado a nada delictivo», afirma la madre en el escrito. En el mismo texto, la progenitora hace un llamamiento a las instituciones: «Es víctima de la extrema violencia instaurada en la sociedad, y últimamente, en Málaga. Pido a las autoridades que se aumenten los efectivos para acabar con esta lacra».

«Mi más sincero agradecimiento a la policía, a los sanitarios y a los vecinos que le auxiliaron»

El comunicado llega después de que la Policía Nacional confirmara que la principal hipótesis es que la víctima no estaba relacionada con ninguna organización criminal ni con el tráfico de drogas, tal y como había adelantado este periódico. Los hechos ocurrieron sobre las 11:40 horas del viernes en una plaza de Barcenillas. El joven se encontraba sentado en un banco cercano a su vivienda cuando tres personas se le aproximaron y le dispararon a corta distancia. Recibió al menos dos impactos de bala, uno en la espalda y otro en una pierna.

A pesar de las heridas, logró levantarse y desplazarse escaleras abajo hacia la calle Macabeos para refugiarse en un supermercado DIA. «No sé por qué me han disparado. Yo no he hecho nada», manifestaba la víctima mientras era atendida por empleados y clientes del establecimiento, según explicó un testigo. La escena desató el pánico, incluso una joven llegó a perder el conocimiento en la vía pública tras observar a los varones armados dándose a la fuga. Según algunos testigos, los atacantes se deshicieron de la pistola durante la huida.

Sanitarios del servicio de emergencias acudieron hasta las puertas del supermercado para prestar las primeras asistencia a la víctima. Tras lograr estabilizarlo 'in situ', el joven de 20 años fue evacuado de urgencia al Hospital Regional de Málaga. Ingresó en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde permaneció luchando por su vida durante horas. Simultáneamente, agentes de la Policía Nacional desplegaron un dispositivo de seguridad en los accesos y alrededores del centro sanitario para proteger al herido ante la posibilidad de un nuevo ataque. Sin embargo, sobre las nueve de la noche de ese mismo viernes, los facultativos confirmaron el fallecimiento del joven a causa de la gravedad de las lesiones internas que sufrió.

En el lugar de los hechos, varias patrullas de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional y de la Policía Local acordonaron el perímetro para asegurar la plaza. Pocos minutos después, efectivos del Grupo de Homicidios y de la Policía Científica tomaron el escenario del crimen. Los agentes trabajaron con detectores de metales e instrumentos de precisión para tratar de localizar casquillos y demás vestigios materiales que permitieran reconstruir la trayectoria de los disparos y esclarecer el ataque.

Aunque en un primer momento los investigadores contemplaron el caso como un ajuste de cuentas por la forma de actuar de los sospechosos, todas las indagaciones apuntan en este momento a que no sea así en lo relativo a la víctima. Según su entorno, Nacho era ajeno a cualquier red delictiva. Sin embargo, las pesquisas apuntan a que los tres arrestados, de nacionalidad sueca, tendrían relación con el crimen organizado. Fue precisamente esa pertenencia al hampa lo que desencadenó la tragedia: sumidos en la paranoia entre bandas rivales, los sospechosos habrían sufrido el temor de que Nacho fuera un sicario y que atacaría primero, así que decidieron adelantarse y dispararle a quemarropa.

De esta manera, la investigación fue asumida inicialmente por especialistas de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) y del Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (Greco) de la Comisaría Provincial de Málaga, y la operación para arrestar a los tres implicados se ejecutó en tiempo récord y en tres fases distintas a lo largo de la jornada del viernes.

En un primer momento, las patrullas desplegadas por Barcenillas lograron interceptar y detener a uno de los sospechosos en el barrio de Capuchinos. A raíz de este primer arresto, los investigadores especializados en el tráfico de drogas consiguieron ubicar una vivienda en Málaga capital que utilizaban los presuntos responsables. Con la correspondiente autorización judicial, los agentes realizaron una entrada y registro en el inmueble, sorprendiendo y arrestando al segundo sospechoso que se escondía en el interior. El tercer participante intentó eludir el cerco policial. Durante su huida, se cambió de ropa y modificó su aspecto.

El alcalde de Málaga, Paco de la Torre, ha indicado que este suceso lo relaciona «con la facilidad con la que el narcotráfico se mueve en toda la costa andaluza, y es necesario que el Gobierno se tome en serio las 600 lanchas de narcotraficantes, que traen todo tipo de productos, que luego entran en el mercado en general». De la Torre ha subrayado que no sabía exactamente cuáles eran los motivos del tiroteo en Barcenillas, pero que solía pasar que tuviese que ver con el narcotráfico. Indicó que hay que procurar que haya menos demanda de droga, y trabajar en la educación porque los que la consumen «son esclavos de la droga». No obstante, volvió a que los medios los debía poner el Gobierno. «Nuestros policías (locales) estarán, pero esto es un tema de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», puntualizó.

Álvaro Gómez Payo

Escrito por

Álvaro Gómez Payo

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.