El Hospital Regional Universitario de Málaga iniciará el 9 de noviembre de 2026 la actividad asistencial en el Centro Pascual, incorporando 15 consultas de cuatro especialidades y una Unidad de Continuidad Asistencial para pacientes crónicos complejos y mayores frágiles.
La apertura se llevará a cabo de manera progresiva en tres fases. En esta primera fase comenzarán a operar seis consultas de Medicina Interna, cuatro de Neurología, tres de Aparato Digestivo y dos de Anestesiología. Estas consultas, que anteriormente se atendían en otras instalaciones del hospital, se trasladarán al nuevo centro.
Con el fin de facilitar el proceso de traslado, se han gestionado las citas de los pacientes para que conozcan la nueva ubicación. Durante los primeros días, se mantendrán también consultas de contingencia en las anteriores instalaciones para atender posibles errores de ubicación por parte de los pacientes.
Mejora en la atención a pacientes crónicos
El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha destacado que el Centro Pascual permitirá una atención especializada para personas con enfermedades crónicas complejas y mayores frágiles, quienes requieren un seguimiento más adaptado a su estado de salud.
La Unidad de Continuidad Asistencial está diseñada para ofrecer tratamientos especializados sin necesidad de que los pacientes estén ingresados, facilitando la continuidad de la atención. Junto a las consultas externas, esta unidad proporcionará un seguimiento integral de cada paciente y coordinará la atención entre los diferentes profesionales de la salud.
Apertura en fases y nuevas áreas asistenciales
La puesta en funcionamiento del Centro Pascual se organiza en tres fases, con la incorporando de distintas áreas conforme finalicen las adecuaciones necesarias. Además de las consultas iniciales, las siguientes fases incluirán la apertura de una planta de hospitalización destinada principalmente a pacientes mayores frágiles y crónicos complejos, así como tres salas de endoscopia digestiva.
Esta nueva estructura tiene como objetivo mejorar la coordinación entre Atención Primaria y los servicios hospitalarios. Se prevé que esto permita una respuesta más rápida ante cambios en la salud de los pacientes y que reduzca la necesidad de ingresos hospitalarios a través de un seguimiento clínico más eficaz.




