El vehículo fue localizado sobre las 15.00 horas en el Camino de las Casillas, entre Vélez-Málaga y Arenas. Los sanitarios no pudieron salvar la vida del conductor, único ocupante del todoterreno.
Un hombre de entre 60 y 70 años ha fallecido este viernes después de que el todoterreno que conducía se precipitara por un terraplén de unos 50 metros en una zona rural de Arenas, según ha podido confirmar Diario Sur. El siniestro se produjo en el Camino de las Casillas, entre Vélez-Málaga y Arenas, cerca de la conocida como Hacienda de la Macarena.
El vehículo fue localizado alrededor de las 15.00 horas, aunque las primeras informaciones apuntan a que el accidente podría haberse producido con anterioridad. El conductor viajaba solo, por lo que no había ningún otro ocupante que pudiera alertar de inmediato de lo ocurrido.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, desde el parque comarcal de Vélez-Málaga, además de los servicios sanitarios de emergencias. La complicada orografía de la zona dificultó el acceso hasta el punto donde había quedado el todoterreno tras salirse del camino.
Los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida del conductor. Se trata de un hombre de nacionalidad española que disponía de una vivienda rural en esta zona del interior de la Axarquía.
Hasta el lugar se ha desplazado la comitiva judicial, con el forense, para el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, en la Ciudad de la Justicia, para practicarle la autopsia.
El Camino de las Casillas discurre por un entorno escarpado, con fuertes pendientes, desniveles y numerosos accesos a viviendas y explotaciones rurales, con fincas de subtropicales, olivares, viñas y almendros. El vehículo terminó unos 50 metros por debajo del camino después de precipitarse por el terraplén. La Guardia Civil deberá determinar ahora las circunstancias concretas en las que se produjo la salida de vía.
El accidente se produce en un año con cifras elevadas de siniestralidad en las carreteras malagueñas. A finales de junio, la Dirección General de Tráfico contabilizaba 20 fallecidos en vías interurbanas de la provincia de Málaga, tres más que en el mismo periodo de 2025. En aquel momento, Málaga era la provincia andaluza con mayor número de víctimas mortales en carretera. La cifra había aumentado a 22 fallecidos entre el 1 de enero y el 16 de julio, según los datos provisionales de la DGT difundidos posteriormente. Diez de esas muertes se habían producido hasta entonces en la A-7.
El verano empeoró el balance. Durante julio y agosto se contabilizaron en Málaga ocho siniestros mortales con diez fallecidos, frente a cinco accidentes y cinco víctimas durante los mismos meses de 2025. El número de fallecidos se duplicó, mientras que los accidentes con víctimas pasaron de 177 a 235, casi un 33% más.
La Axarquía tampoco ha sido ajena a esa sucesión de accidentes. El pasado 26 de agosto, una mujer de 21 años y un hombre de 30 perdieron la vida después de que la motocicleta en la que circulaban chocara contra el quitamiedos de la A-7 a su paso por Vélez-Málaga, a la altura del kilómetro 951. Eran dos turistas franceses. En septiembre se han registrado además otros siniestros mortales en la provincia, entre ellos una colisión frontal en la A-7053, en Mijas, que dejó un fallecido y tres heridos.
El accidente de Arenas vuelve a poner el foco en las carreteras y caminos del interior, donde a la propia conducción se añaden trazados estrechos, importantes desniveles y una orografía compleja. La investigación tendrá que esclarecer qué provocó que el todoterreno abandonara el Camino de las Casillas y terminara precipitándose por el terraplén en un siniestro en el que no se ha visto implicado, según las primeras informaciones disponibles, ningún otro vehículo.

