La Diputación de Málaga destina 340.466,79 euros a mejorar el drenaje y la seguridad vial de la carretera MA-3108, que une Benamargosa y Cútar. Los trabajos incluyen 2.400 metros de cunetas y unos 3.000 metros de barreras metálicas, con previsión de finalizar a comienzos de noviembre.
La carretera provincial MA-3108, que conecta Benamargosa y Cútar, está siendo sometida a una intervención para mejorar su drenaje y reforzar la seguridad vial. La Diputación de Málaga invierte 340.466,79 euros en unos trabajos que incluyen el hormigonado de cunetas y la renovación de varios kilómetros de sistemas de contención, según publica Diario Sur. La institución provincial prevé que las obras estén terminadas a comienzos de noviembre.
La diputada provincial de Fomento e Infraestructuras, Nieves Atencia (PP), ha visitado la obra junto a los alcaldes de Benamargosa, Salvador Arcas (PSOE), y de Cútar, Francisco Javier Ruiz (PP). Los trabajos los ejecuta Sedinfra SA, empresa adjudicataria de una intervención que la Diputación enmarca en las actuaciones programadas según las deficiencias detectadas en la red provincial de carreteras.
Una de las principales actuaciones es el hormigonado de 2.400 metros lineales de cunetas. El objetivo es aumentar la capacidad de evacuación del agua y reducir los daños que provocan tanto la erosión de los márgenes como la acumulación de sedimentos, que dificulta el funcionamiento del drenaje durante los episodios de lluvia. Parte de las nuevas cunetas serán del tipo americano, una solución que permite disponer de una superficie pisable junto a la calzada.
«Esta configuración permitirá ampliar la sección útil en determinados puntos de la carretera, además de mejorar la evacuación del agua», ha destacado Atencia.
El segundo bloque del proyecto afecta a las barreras metálicas de seguridad. Está prevista la instalación o adecuación de alrededor de 3.000 metros. La Diputación explica que las sucesivas capas de aglomerado extendidas sobre la carretera durante años habían dejado algunos sistemas de contención a una altura insuficiente respecto a la calzada, por lo que la actuación pretende adaptarlos a los criterios técnicos vigentes.
El expediente de contratación detalla el recorrido administrativo. La licitación se publicó en diciembre de 2025 y recibió nueve ofertas. La Diputación adjudicó el contrato a Sedinfra el pasado 8 de abril por 281.377,51 euros sin impuestos, lo que supone 340.466,79 euros con IVA y una baja del 17,28% respecto al presupuesto base. El plazo contractual fijado era de cuatro meses.
La MA-3108 figura en el catálogo andaluz de carreteras como la vía de Benamargosa a Cútar. Su trazado comienza en Benamargosa, en el entorno del cruce con las MA-3107 y MA-3113 junto a Arroyo Limón, y termina en Cútar, donde conecta con la MA-3106. Forma parte de la malla de carreteras provinciales que enlaza varios de los pequeños municipios del interior de la Axarquía.
La actuación no plantea una remodelación integral del trazado, sino resolver problemas concretos detectados durante la conservación de la carretera. El hormigonado pretende evitar que el agua y los sedimentos deterioren la plataforma, mientras que la elevación o sustitución de las barreras busca recuperar unas condiciones adecuadas de protección después de las sucesivas capas de reasfaltado acumuladas en los últimos años.
La MA-3108 forma parte de un paquete de inversiones viarias que la Diputación adjudicó esta primavera en la Axarquía. Junto a esta actuación se aprobó la mejora del drenaje de la MA-3113 a su paso por Triana, en Vélez-Málaga, con una inversión superior a 614.000 euros. Entre ambos proyectos, la institución provincial adjudicó actuaciones por casi 955.000 euros centradas en drenaje y seguridad vial. Las obras de Triana, iniciadas este verano, buscan acabar con los cortes provocados históricamente por las inundaciones en tres arroyos.
En Benamargosa y Cútar, la previsión es que los trabajos de la MA-3108 queden completados a comienzos de noviembre. Para entonces, la carretera dispondrá de 2,4 kilómetros de cunetas acondicionadas y unos tres kilómetros de barreras adaptadas, con el objetivo de mejorar el comportamiento de la vía frente a las lluvias y la seguridad de los conductores que utilizan a diario esta conexión del interior axárquico.

