La imagen será trasladada este sábado, tras el besamanos en San Lázaro, al taller de Pedro Manzano en Triana. La cofradía prevé unos cuatro meses de trabajos y su regreso a principios de año.
La Virgen del Rocío, conocida como la Novia de Málaga, afronta este sábado su despedida antes de viajar a Sevilla para someterse a una restauración en el taller de Pedro Manzano, en el barrio de Triana. La talla permanece expuesta en devoto besamanos en la parroquia de San Lázaro desde esta mañana, coincidiendo con la festividad del Dulce Nombre de María y el undécimo aniversario de su coronación canónica, según publica Diario Sur.
Una vez concluya el besamanos, hacia las 21:00 horas, la imagen será retirada de la veneración y trasladada a la capital hispalense. La previsión de la cofradía apunta a unos cuatro meses de trabajos, de manera que la Virgen pueda regresar a Málaga a principios de año.
El restaurador, natural de San Fernando (Cádiz) aunque afincado en Sevilla, llevará a cabo una actuación con criterio estrictamente conservativo y restaurador. Manzano, responsable de la reciente restauración de la Virgen de la Esperanza Macarena, ya realizó el pasado 8 de noviembre un examen organoléptico de la talla malagueña.
El punto de partida será el estudio científico de la imagen. Antes de intervenir directamente sobre ella, el equipo de Manzano realizará una tomografía computarizada y radiografías digitales, pruebas no invasivas que permitirán conocer cómo está construida la efigie en su interior y comprobar la disposición de las piezas de madera, los ensambles y posibles elementos metálicos ocultos, así como determinar el alcance de algunas fisuras localizadas en superficie.
El proceso seguirá dos líneas: una conservativa, para corregir problemas estructurales y funcionales que puedan comprometer la estabilidad de la talla, y otra centrada en la restauración de la policromía y la recuperación de su presentación estética, siempre bajo el principio de mínima intervención. El proyecto contempla también una actuación sobre el candelero y su estructura de refuerzo, sustituyendo determinados elementos por una nueva estructura de madera de cedro adaptada a las necesidades de la imagen. Esta modificación permitiría mejorar la estabilidad y facilitar el acceso a los pies para los actos de veneración, si así lo estimara la hermandad, como ocurría antiguamente.
En cuanto a la policromía, una vez analizada y documentada, Manzano realizará las pruebas necesarias para determinar los productos adecuados para la limpieza y la eliminación de suciedad y repintes que hayan perdido su tonalidad original. Después repondrá las zonas de preparación desaparecidas y acometerá la reintegración cromática de las pérdidas. Una capa de protección preservará la superficie y facilitará futuras labores de conservación. El proceso incluye la confección de un corpiño que actúe como protección y reduzca el contacto directo de los alfileres de la vestimenta con la policromía.
La intervención llega después de que el 14 de abril un cabildo extraordinario diera luz verde por mayoría absoluta a la restauración y permitiera que el propio Manzano explicara a los hermanos el diagnóstico inicial y la propuesta de tratamiento. La Virgen del Rocío es obra del escultor valenciano Pío Mollar, de 1935. Desde entonces ha pasado por distintas intervenciones: la de mayor alcance documentada se acometió en 1992, cuando el imaginero Luis Álvarez Duarte actuó sobre la policromía, consolidó la estructura interna y confeccionó un candelero. Álvarez Duarte volvió a intervenir en 2002 con labores restauradoras y en 2019 realizó una actuación puntual sobre la mano izquierda tras un accidente sufrido durante el Martes Santo de aquel año.
Para la despedida, la Virgen luce este sábado su saya de coronación, realizada en oro y seda sobre tisú de plata por Salvador Oliver siguiendo un diseño de Eloy Téllez. Completa el conjunto el halo de coronación y el manto de vistas bordado por Felicitación Gaviero y, como estreno, incorpora una mantilla de blonda de seda española donada por un grupo de devotos.
El traslado a Triana se produce una vez concluya el besamanos en San Lázaro, previsto hasta las 21:00 horas de este sábado.

