El historiador José Jiménez Guerrero recibió este sábado el escudo de oro de la Agrupación de Cofradías en la iglesia de San Julián, un reconocimiento que la entidad concede por primera vez bajo la presidencia de José Carlos Garín.
El historiador José Jiménez Guerrero (Málaga, 1952) recibió este sábado el escudo de oro de la Agrupación de Cofradías en la iglesia de San Julián, templo de la entidad, tras la misa en honor de la Virgen Reina de los Cielos oficiada por el delegado episcopal de Hermandades, Salvador Guerrero. Se trata del primer escudo de oro que concede y entrega el actual presidente, José Carlos Garín, desde que asumió el cargo en octubre de 2023, según publica Diario Sur.
El expediente para la concesión se inició por acuerdo unánime de los directivos agrupacionistas en la sesión del 16 de febrero y contó con el aval de las hermandades de Zamarrilla, Salud, Mena y Nueva Esperanza. La memoria presentada destacó «su dilatada trayectoria de investigación, divulgación y servicio a la historia de las cofradías y hermandades malagueñas», así como «su cercanía, su talante dialogante y su disposición permanente al servicio de las cofradías y hermandades».
El escudo de oro de la Agrupación de Cofradías fue instaurado en 1980 para reconocer trayectorias especialmente vinculadas a la Semana Santa de Málaga. En el caso de Jiménez Guerrero, la institución subrayó que su labor «ha contribuido de manera decisiva al conocimiento y puesta en valor de la historia de la Semana Santa malagueña».
«Lógicamente constituye, después de la sorpresa inicial, una satisfacción y también un honor. No es muy normal que en vida se produzcan este tipo de reconocimientos a una trayectoria», explica José Jiménez Guerrero.
«Creo que el escudo de oro también sirve para poner en valor una labor que muchas veces queda en segundo plano: la de quienes han dedicado años a investigar, documentar y contar la historia de las cofradías», señala el historiador.
José Jiménez Guerrero es doctor en Historia y hermano de la Hermandad de Zamarrilla. Su trayectoria investigadora se ha centrado en la historia política y social de la Málaga de los siglos XIX y XX, con especial atención a la piedad popular. En el ámbito cofrade, su nombre está unido a numerosas investigaciones y publicaciones sobre el pasado de las hermandades y de la Semana Santa malagueña.
Fue pregonero de la Semana Santa de Málaga en 1998, un nombramiento que recuerda «con especial cariño» y que en su día tomó como un «regalo». «El próximo Domingo de Resurrección, 28 de marzo de 2027, se cumplirán 29 años de mi pregón. Fue en 1998. Sin embargo, a pesar de que ya han pasado tantos años, el recuerdo me retrotrae a ese día como si se hubiese producido en fecha reciente», reconoce.
«Es de esas cosas que te pasan en la vida y que te marcan, en este caso, de una manera positiva», confirma.
Entre 2001 y 2009, durante parte de los mandatos de Clemente Solo de Zaldívar y Rafael Recio, colaboró con la Agrupación como cronista y con artículos e investigaciones en la revista La Saeta, órgano de difusión de la entidad.

