La imagen, obra de Antonio Bernal, ha sido sometida a una limpieza y reparación de pequeños desperfectos en el taller cordobés de Carmen Bernal. Ya preside la parroquia de la Divina Pastora, donde este sábado se celebra su festividad.
La Virgen del Dulce Nombre ya está de nuevo en la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa de Jesús, en Málaga, después de algo más de un mes fuera para someterse a una intervención de conservación y restauración. La imagen, titular mariana de la hermandad del Domingo de Ramos, ha regresado este viernes al culto, víspera de su festividad litúrgica, según ha informado Diario Sur.
Los trabajos se han desarrollado en el taller que Antonio Bernal tiene en Córdoba, donde trabaja su hija, la escultora y restauradora Carmen Bernal Humanes, que ha ejecutado la actuación. La elección de la restauradora tenía un componente personal: conoce la obra desde niña, ya que su padre es el autor de la talla.
El hermano mayor de la corporación, Carlos Galiana, ha explicado que la intervención ha sido fundamentalmente conservativa. «Básicamente, se ha hecho una limpieza a la imagen, porque del propio humo de las velas, tenía unas manchas un poquito más oscuras. Además, se han subsanado pequeños desperfectos que tenía, por ejemplo, en el pelo, de los alfileres», ha señalado a Diario Sur.
La Dolorosa ha permanecido retirada del culto desde el pasado 20 de julio, cuando fue trasladada a Córdoba. Los trabajos fueron aprobados en el cabildo extraordinario de hermanos celebrado el 18 de junio y autorizados por la autoridad eclesiástica. La hermandad justificó la actuación por la necesidad de garantizar la adecuada conservación de una de las imágenes procesionales más recientes de la Semana Santa de Málaga.
Antes de que el público en general pudiera contemplar de nuevo la imagen, los hermanos vivieron un momento de oración a sus pies, en el interior del templo. Ha sido el primer encuentro con la Virgen del Dulce Nombre después de los trabajos. «He sentido una emoción grandísima al verla, porque ha sido un mes sin estar aquí. Y lo segundo que he sentido es una gran satisfacción, por el magnífico trabajo que han hecho Carmen y Antonio Bernal. La Virgen ha llegado a Málaga maravillosa», ha confesado Galiana.
La imagen ya preside el altar mayor tocada con una mantilla blanca, con la frente despejada, varias joyas en el pecherín, halo de estrellas sobre la cabeza y medialuna a sus pies, flanqueada por dos blandones de orfebrería con cera blanca.
La talla fue realizada por Antonio Bernal Redondo y bendecida el 18 de septiembre de 2005. Es de tamaño natural, mide 1,65 metros de altura y presenta un marcado realismo, alejado de la idealización sacra. La escultura muestra una expresión de dolor contenido, con los ojos pintados sobre la propia madera de los que parten seis lágrimas de cristal, tres en cada mejilla, y el cabello tallado y peinado hacia atrás desde la raya central, recogido con una cinta dorada.
Este sábado, 12 de septiembre, la efigie estará en veneración de 10 a 13 horas y de 18 a 20 horas. A las 18.30 horas se procederá a la presentación de los niños a la Virgen, pasándolos por su manto, y a las 20 horas se oficiará una santa misa. El solemne triduo en su honor se desarrollará del 17 al 19 de septiembre, a las 20 horas, y la función principal de instituto se celebrará el domingo 20 de septiembre, a las 12.30 horas. Las eucaristías estarán oficiadas por el párroco de la Divina Pastora y director espiritual de la corporación, Rafael Pérez Pallarés.


