Unas 200 personas recorren el centro de la capital convocadas por la Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes para exigir una respuesta humanitaria en Ceuta y rechazar los discursos racistas.
Alrededor de 200 personas se han manifestado este sábado en el centro de Málaga para reclamar una respuesta humanitaria a la crisis migratoria de Ceuta y rechazar los discursos racistas que, según los convocantes, han aflorado en las últimas semanas. La marcha, según publica Diario Sur, fue organizada por la Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes de Málaga, que reúne a una veintena de organizaciones, asociaciones y sindicatos.
La movilización arrancó a las 12.20 horas en la calle Alcazabilla y avanzó por Cortina del Muelle y la plaza de la Marina antes de subir por calle Larios hasta la plaza de la Constitución, donde llegó en torno a las 13.00 horas. El recorrido transcurrió con normalidad entre turistas que paseaban o estaban en las terrazas.
Bajo el lema «Ningún ser humano es ilegal», los participantes corearon consignas como «Una persona, una vida digna», «fuera racistas de nuestros barrios», «aquí están los antifascistas», «la clase obrera es una y sin fronteras» y «gastos militares para escuelas y hospitales». También se escucharon mensajes dirigidos a nombres propios: «Netanyahu y Trump dejad a Ceuta en paz» y «Gobierno progresista, cómplice y racista».
«Nos solidarizamos con quienes viven allí y legítimamente sienten miedo»
Así lo ha expresado Rubén Darío Correa, vicepresidente de la Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes de Málaga, quien ha denunciado la utilización de los migrantes por distintos intereses y ha defendido que la movilización reivindica «la dignidad, la solidaridad y los derechos humanos». «Los seres humanos somos importantes, todos somos importantes, todas las personas importan», ha resumido.
La situación de la población ceutí también ha estado presente en los discursos. Anabel Torres, miembro de la asociación Zambra, ha admitido que una entrada de estas dimensiones «genera una crisis a todos los niveles» y considera que Ceuta se ha visto «desbordada». A su juicio, la respuesta pasa por una mayor implicación del Estado y de las comunidades autónomas para que la atención no recaiga únicamente sobre la ciudad autónoma.
«No creemos que se haya actuado adecuadamente ni por parte del Estado, del Gobierno, ni a través de las comunidades autónomas»
Torres ha defendido una respuesta organizada que atienda a las personas vulnerables y alivie la presión sobre Ceuta, y ha destacado la reacción de buena parte de su población: «Han dado ayuda, han acogido. Estamos totalmente con el pueblo de Ceuta».
Desde Podemos, el concejal en el Ayuntamiento de Málaga Nicolás Eduardo Sguiglia ha reclamado al Gobierno central que con «máxima celeridad» ofrezca una solución a lo que ocurre en Ceuta y ha rechazado los «discursos racistas y de odio» que, a su juicio, utilizan determinadas fuerzas políticas. «El problema no son los migrantes que están hoy en día en Ceuta», ha sostenido, sino «la situación de enorme desigualdad que se da en las fronteras y la falta de políticas efectivas para atender esta crisis humanitaria».
Toni Morillas, portavoz adjunta de Con Málaga en el Ayuntamiento de Málaga, ha dirigido sus críticas hacia Marruecos, al que acusa de utilizar a la población migrante como una «herramienta de presión política y geopolítica para desestabilizar al Gobierno de España». Morillas ha reclamado al Ejecutivo central y a las comunidades autónomas medidas para «acoger y proteger a los niños migrantes» que permanecen en Ceuta, y ha cargado contra PP y Vox por aprovechar la situación «para sembrar el odio, para sembrar discursos de racismo».
Entre los participantes se vieron pancartas de Ustea Málaga, Yayoflautas, Amnistía Internacional, IU, Podemos, PCE, CGT, Coordinadora Juvenil Socialista, Málaga Habitable y Sostenible, la Coordinadora Provincial por la Defensa del Sistema Público de Pensiones e Izquierda Revolucionaria, entre otros colectivos.
La marcha concluyó en la plaza de la Constitución con un minuto de silencio «por las víctimas de Ceuta, del sionismo y del imperialismo» y la lectura de un manifiesto que pide protección para los menores migrantes, respeto al derecho de asilo, apertura de vías legales y seguras, recursos para Ceuta y el resto de territorios de acogida y una distribución de responsabilidades entre administraciones. La concentración se disolvió poco antes de las 13.30 horas sin incidentes.


