El equipo de ingeniería tisular de la UGR desarrolla el primer nervio artificial sensitivo, que se producirá en la sala GMP del Hospital Regional de Málaga. El ensayo clínico podría arrancar el próximo año.
El Hospital Regional Universitario de Málaga fabricará un nervio artificial para tratar de devolver la sensibilidad a pacientes con daño en un nervio periférico. Así lo ha confirmado a Diario Sur el catedrático de Histología de la Universidad de Granada y responsable del Grupo de Ingeniería Tisular, Miguel Alaminos, cuyo equipo ha desarrollado el tejido.
La producción se llevará a cabo en la sala GMP del centro sanitario malagueño, un espacio con normas estrictas de fabricación. El proyecto lo coordina la Red Andaluza de Diseño y Traslación de Terapias Avanzadas (RADyTTA), dependiente de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, que impulsa el paso de estas terapias del laboratorio a la clínica.
«El siguiente tejido artificial que vamos a implantar en la clínica, y además lo vamos a fabricar aquí en Málaga, va a ser probablemente un nervio artificial. Con suerte, el año que viene iniciaremos el ensayo clínico», ha precisado Alaminos.
El nervio artificial ya se ha fabricado en la sala blanca del Regional con la colaboración de Antonio Rodríguez Acosta, director técnico de la Unidad de Producción Celular del hospital. El siguiente paso es contactar con la Agencia Española del Medicamento para poner en marcha el ensayo clínico, que se hará con traumatólogos del propio centro malagueño.
El primer objetivo son los pacientes con lesiones de nervios periféricos sensitivos. «Vamos a empezar con algo sencillito, un nervio periférico sensitivo para ver si este nervio artificial logra recuperar la sensibilidad en este tipo de pacientes. Yo creo que si este nervio artificial funciona, que ha funcionado muy bien en animales, puede ser una revolución en el tratamiento», ha señalado el investigador.
En el proyecto también participa David González Quevedo, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Regional. El producto se ha concebido en Granada, pero su fabricación se traslada a Málaga porque la sala GMP granadina, que ya produce piel, córnea y mucosa palatina, no tiene capacidad suficiente. «Puede ser importante para Málaga. El producto lo hemos inventado en Granada, pero lo vamos a fabricar aquí», ha declarado Alaminos.
El grupo de investigación ya ha desarrollado la piel artificial UGRSKIN, creada en 2012 a partir de células humanas y biomateriales naturales y usada sobre todo en grandes quemados. Hasta ahora ha tratado a 15 personas con una supervivencia del 80% y cuenta con autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios como medicamento de terapias avanzadas.
Otros proyectos del equipo son Nanoulcor, que desarrolla córneas artificiales para lesiones graves, y BIOCLEFT, que genera mucosa del paladar a partir de células del propio paciente para reparar la fisura palatina, la malformación congénita más frecuente en Europa. En este último se han implantado siete pacientes, aunque habrá que esperar a que crezcan para confirmar la eficacia real del tratamiento.
La investigación es experimental y aún tardará años en llegar a la práctica clínica. El siguiente paso será la autorización del ensayo clínico por parte de la Agencia del Medicamento, previsto para el próximo año.

