David Escobar, barbero del Soho, atiende desde hace 16 años a clientes que le confiesan historias insólitas: desde un supuesto extraterrestre hasta famosos como Isco.
David Escobar, de 38 años, lleva doce al frente de su barbería St. Martin en el Soho de Málaga, pero su historia con la tijera viene de mucho antes: empezó ayudando a sus padres en su peluquería de Cómpeta cuando era adolescente y luego pasó por establecimientos como El Corte Inglés antes de montar su propio negocio.
En sus manos han pasado miles de clientes, algunos fijos desde hace 16 años. Muchos llegan con historias que van de lo entrañable a lo surrealista, y David las guarda con discreción, aunque en una entrevista reciente ha desvelado algunas de las más llamativas.
Recuerda a un cliente con problemas de corazón que siempre pagaba el corte antes de sentarse, por si acaso. Y otro que, en mitad de la sesión, le confesó que era un extraterrestre:
“Me dijo que si me había dado cuenta de que tenía un cráneo peculiar y le dije que sí… La cosa es que me respondió que era un extraterrestre porque su abuela se acostó con no sé quién… Y que él era nieto de un extraterrestre.”
La barbería, asegura, es casi un confesionario.
“Al final sabes muchas cosas íntimas de los clientes y, por ejemplo, cuando algunos de ellos se mueren, es como si se muriese una parte de la historia de la barbería porque tenemos una relación muy personal.”Su mujer, Paloma, le dice que muchos ni vienen a cortarse el pelo, solo a charlar.
Entre sus clientes ha habido caras conocidas y también gente anónima.
“En la época de El Corte Inglés venían muchos jugadores del Málaga como Isco, Joaquín, Toulalan… Hasta cortar el pelo a personas que viven en la calle. Mis padres me enseñaron que al cliente no se le mira el bolsillo, sino que se le sirve lo mejor que puedas.”
No todo son cortes de pelo: también le han pedido cosas extrañas, como una depilación de ano, que rechazó educadamente y derivó a un centro de estética. Y aunque sus clientes le confiesan secretos, él también se abre:
“Mi vida real es muy sencilla, tengo a mi mujer, mis niños, salgo los fines de semana a la playa o al campo… No es el nivel de vida de muchos de los que vienen aquí a cortarse el pelo.”
David asegura que el hombre cada vez se cuida más:
“El hombre siempre ha sido presumido, pero ahora se preocupa más por su imagen.”Los servicios más demandados incluyen el afeitado de esencia italiana con exfoliante, los rituales con toallas calientes y los matices en las canas. Sus clientes llegan de toda la provincia, incluso de Mollina o Rute, y algunos se juegan las multas de la Zona de Bajas Emisiones por venir al Soho.
De momento no piensa moverse del barrio: se ha comprado una casa en Ciudad Jardín y valora la vida del Soho. Su hijo mayor, Adrián, de 14 años, quiere seguir sus pasos.
“Yo le he dicho que estudie algo relacionado con Marketing o Dirección de Empresas para poder tener ese conocimiento si algún día queremos crecer y ampliar el negocio.”Este verano ya ha empezado a ayudar en la barbería y hasta le ha afeitado a su padre.

