El Ayuntamiento de Comares ha declarado no apta para beber ni cocinar el agua de la red que abastece a la barriada de Los Ventorros, tras detectarse cloratos. La restricción durará unos tres días y se repartirá agua embotellada.
El Ayuntamiento de Comares ha activado este lunes una restricción en el consumo de agua de la red que abastece a la barriada de Los Ventorros, después de que una inspección sanitaria detectara una incidencia por presencia de cloratos en la red Conca-Ventorros. La medida prohíbe expresamente utilizar el agua para beber y cocinar, aunque sí podrá emplearse para higiene personal, limpieza y otras tareas domésticas que no impliquen su ingesta.
La previsión inicial del Consistorio es mantener las restricciones durante unos tres días, aunque su levantamiento dependerá de que las nuevas analíticas confirmen la normalización de los parámetros. El Ayuntamiento no ha concretado el valor de cloratos detectado, el punto exacto de la red en el que se tomó la muestra ni las causas que han podido provocar la anomalía.
Para cubrir las necesidades básicas, el Consistorio ha organizado un reparto gratuito y continuado de agua embotellada. Por las mañanas se entregará entre las 9.30 y las 10.30 horas frente a la parada de autobús de Los Ventorros. Quienes no puedan desplazarse durante esa franja podrán recoger agua por la tarde en supermercados y establecimientos del municipio. El reparto se mantendrá mientras sea necesario.
«Pedimos la máxima colaboración de todos para garantizar la salud pública», ha señalado el Ayuntamiento en el aviso difundido a los residentes a través de las redes sociales. La restricción afecta específicamente a la red de Los Ventorros y no se ha extendido, por el momento, al conjunto del término municipal de Comares.
La dimensión demográfica del núcleo es reducida. El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía cifra en 32 los habitantes empadronados en la barriada, 21 hombres y 11 mujeres, frente a los 1.339 habitantes del conjunto de Comares. Esto representa aproximadamente un 2,4% de la población municipal. No obstante, el Ayuntamiento no ha detallado cuántos usuarios o viviendas abastece exactamente la red Conca-Ventorros ni si incluye inmuebles diseminados próximos. Los Ventorros está situado a unos cuatro kilómetros del núcleo principal de Comares.
El episodio recuerda a otros registrados en los últimos meses en el interior de la Axarquía. En marzo, Canillas de Aceituno tuvo que prohibir temporalmente beber y cocinar con agua del grifo tras detectarse también concentraciones elevadas de cloratos. Aquella incidencia afectó a unos 1.400 vecinos y obligó a organizar un dispositivo similar de reparto de agua embotellada. Casos parecidos se habían producido previamente en Iznate, El Borge y Totalán.
Los cloratos forman parte de los parámetros controlados por la normativa sanitaria de aguas de consumo. El Real Decreto 3/2023 establece un valor paramétrico general de 0,25 miligramos por litro, aunque admite hasta 0,7 mg/l cuando se emplean métodos de desinfección que pueden generar clorato o clorito, como los basados en hipoclorito o dióxido de cloro. En episodios anteriores, fuentes técnicas explicaron que los cloratos pueden aparecer como subproducto de la desinfección, sin que implique necesariamente una contaminación externa.
La barriada de Los Ventorros permanecerá pendiente de los resultados de las nuevas muestras. Hasta entonces, el Ayuntamiento mantiene la recomendación de no consumir el agua y continuará distribuyendo botellas a los residentes. La incidencia vuelve a poner el foco sobre el control sanitario de pequeñas redes de abastecimiento del interior de la Axarquía, después de varios episodios similares en menos de un año.

