La Asociación Española Contra el Cáncer en Málaga celebra el miércoles 7 de octubre la tercera edición de su pasarela solidaria en el Museo Pompidou, con nueve mujeres y un hombre como protagonistas.
La explanada del cubo del Museo Pompidou, en el Muelle Uno de Málaga, acogerá el próximo miércoles 7 de octubre la tercera edición de la pasarela solidaria de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Málaga. Diez pacientes oncológicos, nueve mujeres y un hombre, se convertirán en modelos por un día sobre una alfombra rosa, según ha dado a conocer Diario Sur.
Entre los participantes destaca Rafael Conde, de 67 años, recién operado de la cadera y que camina con una muleta. Su presencia simboliza el 1% de hombres a los que también afecta el cáncer de mama. «Lo que me impulsa a querer recuperarme es este desfile, quiero estar, y me da igual tener que caminar con una muleta», asegura Conde.
«Del magnífico compañerismo que hemos creado. Rafael, que es una bellísima persona, es el único hombre del grupo, pero él viene y nunca deja de sonreír»
Así lo expresa Cristina León, de 47 años y vecina de Irene López, diagnosticada de cáncer de mama con 28 años. Ambas se conocieron durante el proceso oncológico y ahora acuden juntas a las sesiones. «Siempre venía después de la quimioterapia a mi casa y al final, no sé cómo lo hacía, que acababa animándome ella a mí. ¡Hasta bailábamos sevillanas!», relata Irene, que hoy tiene 31 años. En el hospital las conocen como «las Pili y Mili».
La preparación del desfile se ha convertido en un estímulo para romper con la rutina del tratamiento. Carmen Ortega, de 52 años, ensaya en el pasillo de su casa mientras su hija la anima: «Mamá, ¡si lo vas a hacer muy bien, vas a estar muy guapa!». Ortega recibe tratamiento cada 21 días desde hace cerca de tres años. «Actividades como esta me ayudan», afirma.
Marisa Ponciano, de 41 años y diagnosticada en abril de este año, cuenta con más de 60.000 seguidores en redes sociales, donde comparte consejos sobre maquillaje o cuidados durante la enfermedad. «Es una oportunidad de pasar un día maravilloso, conocer a gente y tener actividad porque a mí me ha venido muy bien hacer cosas durante esta enfermedad, no quedarme en el sofá», señala.
Paloma Casero, de 51 años y con cáncer de mama metastásico, afronta la pasarela con el respaldo de sus hijos. «Hay un microsegundo en el que piensas que no puedes. Pero sigues adelante», dice. Su hermana superó la misma enfermedad el año pasado. «Estamos vivas, no se puede pedir más», añade.
El desfile no se limita al día 7. La AECC en Málaga busca visibilizar la enfermedad y mostrar el apoyo de los entornos familiares y sanitarios que acompañan a los pacientes durante todo el proceso.

