La Delegación Territorial de Educación en Málaga ha ordenado reorganizar las clases de un instituto para evitar el contacto de la docente con el grupo de estudiantes. La Inspección Educativa tramita si los hechos implican responsabilidad disciplinaria.
La Delegación Territorial de Educación en Málaga ha ordenado reorganizar las clases de un instituto de la provincia para «evitar el contacto directo» de una profesora con un grupo de estudiantes. La medida llega después de que se difundiera un audio en el que la docente repasa la lista de sus pupilos y se refiere a casi todos ellos de forma despectiva, según ha podido saber Diario Sur.
La grabación, de un minuto y 56 segundos, fue difundida a través de TikTok ilustrada con un meme, una manzana que saca la lengua, y se ha viralizado por WhatsApp. En ella se cita a los 28 estudiantes del aula, muchos con nombre y apellidos, y la profesora emite juicios de valor sobre su comportamiento, en su mayoría negativos, con expresiones como «coñazo», «capullo asqueroso» y «gilipollas». En una de las frases se alude además a un trastorno atribuido a un alumno.
La conversación es previa al inicio de la actividad escolar y se grabó sin que la protagonista lo supiera y sin su consentimiento, al parecer en un entorno privado y familiar. Hay dos versiones sobre quién encendió la grabadora: o bien la hija de la educadora o bien una amiga de esta.
La Inspección Educativa será la responsable de determinar si la conducta pudiera «representar alguna responsabilidad disciplinaria»
Fuentes de la Delegación confirman que ya se han dado instrucciones al servicio de Inspección Educativa para poner en marcha los trámites correspondientes para determinar si la conducta pudiera «representar alguna responsabilidad disciplinaria», sin perjuicio de que la Administración acabe teniendo conocimiento de alguna denuncia presentada contra la profesora.
Entre la comunidad educativa del municipio, donde lo ocurrido ha causado estupefacción, las reacciones mezclan la indignación por las expresiones dedicadas a los alumnos con la disconformidad por la difusión de una grabación realizada sin consentimiento en un entorno privado. Se lamenta que los hechos han empañado la convivencia en el centro y se ha planteado la posibilidad de que tanto la docente como padres de los estudiantes emprendan acciones legales.
La Guardia Civil, a cuya demarcación pertenece la población, no tiene constancia de que se haya presentado denuncia alguna, según confirma la Comandancia. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía señalan que hasta el momento los juzgados tampoco tienen conocimiento de medidas de este tipo.


