La histórica firma española Torrot, conocida por sus bicicletas Cross MX inmortalizadas en la serie 'Verano Azul', ha solicitado el concurso de acreedores tras años de pérdidas. Fundada en 1948, la empresa no logró consolidar su apuesta por la movilidad eléctrica.
Torrot, la emblemática marca española de bicicletas y motocicletas que marcó a varias generaciones con sus modelos Cross MX, se ha declarado insolvente. La compañía, fundada en Vitoria en 1948 por Luis Iriondo, presentó voluntariamente el concurso de acreedores ante los juzgados mercantiles, según confirmaron fuentes cercanas a la empresa. La noticia ha provocado una oleada de nostalgia entre los españoles que crecieron viendo la serie Verano Azul, donde las bicicletas Torrot eran un símbolo de libertad y aventura.
Torrot alcanzó su máximo esplendor en las décadas de 1970 y 1980, gracias al éxito arrollador de la serie de Televisión Española. La bicicleta Torrot Cross MX, con su característico cuadro azul y blanco, se convirtió en un icono pop. Sin embargo, la empresa no supo adaptarse a los cambios del mercado y desapareció en los años 90. En 2011, un grupo de inversores relanzó la marca con una apuesta decidida por la movilidad eléctrica, fabricando bicicletas y motos eléctricas. Pero la competencia asiática y los elevados costes de producción lastraron el proyecto.
Según datos del Registro Mercantil, Torrot acumulaba pérdidas desde 2022, con una deuda estimada superior a los 3 millones de euros. Aunque la compañía intentó una refinanciación, el descenso de las ventas —apenas 200 unidades vendidas en 2025— y la falta de inversión la abocaron a la quiebra. El concurso de acreedores afecta a su filial Torrot Electric, que contaba con 34 empleados, cuyo futuro es incierto.
El legado de Torrot, sin embargo, trasciende lo comercial. Sus bicicletas forman parte del imaginario colectivo español, y piezas como la Cross MX se exhiben en museos como el Museo de la Ciencia y el Cosmos de San Sebastián de los Reyes. La marca ha sido objeto de coleccionismo, con ejemplares que alcanzan precios de hasta 2.000 euros en plataformas de segunda mano.
El próximo paso será la liquidación de activos, que podría incluir la venta de la propiedad intelectual. Expertos del sector consideran que el nombre aún tiene valor, aunque difícilmente volverá a producirse. Para los aficionados, el recuerdo de aquellas bicicletas que surcaban las calles de Nerja —localización de Verano Azul— seguirá vivo en la memoria de millones de personas.

