El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha resuelto que un chiringuito es un establecimiento desmontable y debe retirarse al finalizar el verano, aunque tenga licencia anual. La sentencia afecta a 25 locales en Cádiz y sienta precedente para los 60 chiringuitos fijos pendientes de regularización en Málaga.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha puesto negro sobre blanco lo que muchos veraneantes ya intuían: un chiringuito de playa, por mucho que tenga licencia para todo el año, debe desmontarse cuando llega el frío. La sentencia, que llega vía Ministerio de Transición Ecológica, responde a la misma pregunta que se hizo el lingüista Fernando Lázaro Carreter en 1983: ¿qué es exactamente un chiringuito?
El caso que ha motivado el fallo es el del chiringuito Los Galápagos, en Rota (Cádiz). Este establecimiento, que hoy funciona como un restaurante con reservas y tardeo de gin tonic, alegaba que, al ser desmontable, no tenía por qué retirarse al acabar el verano porque contaba con licencia para operar todo el año. El TSJA no lo ha visto así: la licencia anual no exime de la obligación de desmontar el chiringuito fuera de la temporada estival, según la definición legal de estos establecimientos.
Un fallo que mira a Europa
La decisión del TSJA no es un capricho. Detrás está la presión de la Unión Europea, que ha señalado que el sistema de concesiones para chiringuitos en España es poco transparente. De hecho, uno de cada tres establecimientos del litoral andaluz opera en una situación de inseguridad jurídica, según fuentes del sector. La sentencia busca poner orden: los chiringuitos deben ser construcciones efímeras, de madera y chapa, y no restaurantes fijos junto al mar.
En la costa de Málaga, la noticia ha caído como un jarro de agua fría. Hay 60 chiringuitos fijos pendientes de regularización, muchos de ellos construidos con materiales de obra que solo serían desmontables con la piqueta. Sus propietarios temen que el fallo del TSJA siente un precedente que obligue a derribarlos, como ya ha ocurrido en Valencia, donde el PP ha aplicado la piqueta a una docena de arrocerías de la playa de la Malvarrosa que databan de los años 70.
Del chiringuito de Georgie Dann al restaurante de lujo
La definición del TSJA choca con la realidad de muchos establecimientos. Lo que antes era una caseta de madera con cervezas frías y sardinas asadas, donde se iba con chanclas y arena pegada, se ha convertido en restaurantes con terraza, carta de gin tonics y reservas online. Los Galápagos, por ejemplo, celebra incluso zambombas en Navidad, algo impensable en el chiringuito clásico. Su propio encargado lo reconoce: "El chiringuito ya no es un chiringuito, es un restaurante junto al mar".
Para los empresarios, la inseguridad jurídica es el principal problema. Alegan que mientras unos chiringuitos se ven obligados a desmontar, otros en Málaga llevan años sin regularizar y nadie les dice nada. El TSJA, sin embargo, ha sido claro: la ley es la ley, y un chiringuito, por definición, es desmontable y debe desmontarse al acabar el verano. La sentencia afecta a 25 establecimientos en el litoral gaditano, la mayoría entre Rota y Tarifa, pero su eco llegará a toda la costa andaluza.
¿Y el vecino de Málaga? De momento, puede seguir disfrutando de sus chiringuitos favoritos este verano, pero con la incertidumbre de que, si el Ayuntamiento aplica la misma vara de medir, algunos podrían no volver a abrir el próximo año. La próxima temporada, mejor no encariñarse demasiado con ese chiringuito de obra que parece tan fijo como el faro.
¿Un chiringuito con licencia anual tiene que desmontarse en invierno?
Sí, según el TSJA, la licencia anual no exime de la obligación de desmontar el chiringuito al finalizar la temporada estival.
¿Cuántos chiringuitos en Málaga están pendientes de regularización?
Hay 60 chiringuitos fijos en la costa de Málaga que aún no han regularizado su situación y podrían verse afectados por esta sentencia.

