El consejero andaluz de Fomento, Mario Muñoz-Atanet, ha reclamado en la Conferencia Sectorial de Transportes un impulso decidido al tren litoral de la Costa del Sol y medidas urgentes para la saturada A-7.
La Junta de Andalucía ha elevado la presión sobre el Ministerio de Transportes para que impulse soluciones que alivien la congestión de la A-7, principal vía de comunicación entre el Campo de Gibraltar y la Costa del Sol, al tiempo que acelere la puesta en marcha del tren litoral, una infraestructura largamente reivindicada que, en el futuro, podría mejorar la conexión ferroviaria entre ambas zonas.
Estas demandas han sido trasladadas por el consejero de Fomento y Movilidad, Mario Muñoz-Atanet, durante la Conferencia Sectorial de Transportes, un encuentro que no se celebraba desde hacía cuatro años y en el que el Gobierno andaluz ha insistido en la necesidad de dar prioridad a las infraestructuras de movilidad pendientes en la comunidad.
Uno de los asuntos centrales ha sido la situación de la A-7 a su paso por la provincia de Málaga, un corredor utilizado a diario por miles de conductores procedentes del Campo de Gibraltar, que soporta retenciones frecuentes, especialmente durante los periodos de mayor afluencia turística y en las horas punta. La Junta considera necesario combinar las grandes actuaciones previstas con medidas provisionales que permitan reducir los atascos mientras llegan las soluciones definitivas.
En paralelo, el Ejecutivo andaluz ha vuelto a reclamar un impulso decidido al tren litoral de la Costa del Sol, una infraestructura que continúa en fase de estudio pese a las reiteradas peticiones de administraciones y agentes económicos. Muñoz-Atanet lamentó que el proyecto siga avanzando con lentitud y criticó que, tras años de estudios de viabilidad, todavía no existan avances materiales significativos.
Desde la Bahía de Algeciras, la extensión de esta conexión ferroviaria se ha convertido en una reivindicación recurrente, ya que permitiría reforzar la movilidad con la Costa del Sol y ofrecer una alternativa al intenso tráfico que soporta la A-7, una carretera estratégica tanto para los desplazamientos diarios como para la actividad económica y turística.
Durante la reunión, el consejero también expresó su preocupación por el estado de la red ferroviaria andaluza y por el deterioro de los servicios de cercanías, además de reclamar un mayor esfuerzo inversor en la conservación de las infraestructuras ferroviarias y una mayor implicación de las comunidades autónomas en la planificación de los proyectos estatales.
En materia viaria, la Junta anunció que remitirá al Ministerio un listado con las actuaciones que considera prioritarias en la red estatal y defendió la adopción de soluciones temporales allí donde las grandes obras requieran años de ejecución. Como ejemplo, citó la propuesta de bonificar el peaje de la AP-46 mientras continúan las obras que afectan a la A-45 en la provincia de Málaga.
Muñoz-Atanet también lamentó la ausencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, en una conferencia que calificó de "fundamental" para la coordinación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, además de mostrar su desacuerdo con la composición prevista para el futuro Foro Territorial de Movilidad Sostenible al considerar que reduce el peso de las autonomías en la toma de decisiones.
"Necesitamos una mayor escucha al territorio y mayor interés por sacar adelante infraestructuras prioritarias para Andalucía", subrayó Atanet. “Hay actuaciones que requieren años de planificación, pero también existen soluciones temporales que pueden mejorar de forma inmediata la movilidad y, para ello, es fundamental escuchar a las comunidades autónomas, a las diputaciones y a los ayuntamientos".
La reivindicación del tren litoral no es nueva. Desde hace años, alcaldes de la Costa del Sol y del Campo de Gibraltar vienen demandando esta conexión ferroviaria, que uniría Algeciras con Nerja, pasando por Marbella, Fuengirola y Málaga capital. Según los últimos estudios, el trazado podría tener un coste superior a los 3.000 millones de euros y un plazo de ejecución de más de una década. Mientras tanto, la A-7 sigue soportando una media de más de 60.000 vehículos diarios en algunos tramos, con picos que superan los 100.000 en verano.
La Junta ha insistido en que el proyecto debe ser una prioridad para el Gobierno central, no solo por su impacto en la movilidad diaria de los ciudadanos, sino también por su relevancia para el turismo y la economía de la región. El consejero avanzó que en las próximas semanas se remitirá al Ministerio un documento con las actuaciones urgentes necesarias en la red viaria andaluza, incluyendo mejoras en la A-7 y en la A-45.

