El Tribunal de Instancia de Marbella Plaza 1 suspende el lanzamiento previsto para el lunes 28 tras la mediación del Ayuntamiento con la empresa propietaria de la vivienda. La nueva fecha límite es el 1 de diciembre.
El desahucio de Francisca Carmona, la vecina de Marbella de 74 años, no se producirá este lunes 28 como estaba previsto. La Sección Civil del Tribunal de Instancia de Marbella Plaza número 1 ha suspendido el lanzamiento y lo ha pospuesto hasta el 1 de diciembre, según ha podido saber Diario Sur. La decisión llega después de que el Ayuntamiento de Marbella haya mediado entre la mujer y la empresa propietaria del inmueble, Niesa Nueva Inmobiliaria Española.
El abogado de Francisca y la representación de la mercantil han presentado un escrito conjunto para suspender la ejecución. El Consistorio se ha comprometido a encontrar una solución antes del 1 de noviembre, y el juzgado ha concedido un mes adicional de plazo, hasta el 1 de diciembre, para alcanzar un acuerdo que permita a la mujer quedarse en la casa o, en su defecto, hallar una alternativa habitacional.
La familia confía en el compromiso municipal y señala que la propia alcaldesa, Ángeles Muñoz, se ha implicado en la búsqueda de una salida. Francisca, por su parte, «está muy, muy contenta», según apunta un familiar. Fuentes próximas al proceso explican que la fecha del 1 de diciembre no es casual: responde a ese margen extra para negociar.
Cuando este periódico dio a conocer el caso, fuentes del gobierno municipal ya aseguraron que trabajaban en todas las vías posibles: «Estamos trabajando en todas las vías de solución posibles y confiamos en que la mujer se pueda quedar en esa casa si eso es lo que quiere».
Francisca, de etnia gitana y nacida en Marbella, compró en 1990 junto a su marido, ya fallecido, una casa de dos plantas en el poblado de La Florida por 1.800.000 pesetas (10.818,21 euros). El asentamiento, formado por viviendas de planta baja y chabolas en la zona de la actual estación de autobuses, fue derribado dos años después por el gobierno municipal de Jesús Gil dentro de sus planes para eliminar zonas marginales. El Ayuntamiento entregó viviendas protegidas a la mayoría de los desalojados, pero no a Francisca, que desde entonces ha sido realojada en tres viviendas temporales. La última, hace doce años, en el barrio Plaza de Toros, donde reside actualmente. Esa casa, que ella creía municipal, es propiedad de Niesa Nueva Inmobiliaria Española, una empresa de la familia García Obregón.

