El Servicio de Bomberos de Fuengirola inspecciona periódicamente los más de 700 hidrantes repartidos por el municipio para garantizar su operatividad en caso de incendio. Las averías se comunican a Gestagua para su reparación.
El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de Fuengirola lleva a cabo revisiones periódicas de los más de 700 hidrantes distribuidos por todo el término municipal. Esta labor preventiva busca asegurar que estos dispositivos estén en perfecto estado y listos para su uso en situaciones de emergencia.
El concejal de Seguridad Ciudadana, José Luis Ponce, y el jefe del Servicio de Bomberos, Julián Bueno, han explicado hoy que los funcionarios inspeccionan estos elementos de la red pública, cuyo uso está reservado a emergencias. Cuando se detecta una deficiencia, avería o posible fuga, se comunica a la empresa suministradora de agua, Gestagua, para que proceda a su reparación.
“Fuengirola cuenta con una red de hidrantes muy extensa, yo diría que de las mayores de Andalucía. Tenemos unos 700 hidrantes en una ciudad de apenas diez kilómetros cuadrados”, ha señalado Ponce. El edil ha destacado que esta infraestructura se ha ido ampliando y mejorando con los años y que, en las remodelaciones de calles, se contempla también la instalación de estos dispositivos entre las infraestructuras soterradas.
“Esto nos permite que, si ocurre algo en una calle, el camión de Bomberos pueda recibir agua directamente desde el hidrante situado en esa zona, sin necesidad de realizar desplazamientos para rellenar el depósito. De esta forma conseguimos una respuesta inmediata y continua ante una emergencia”, ha añadido.
Ponce ha subrayado la importancia de mantener esta red en condiciones óptimas. “Para que sea realmente efectiva es necesario realizar un mantenimiento adecuado. Por eso, entre las tareas de nuestros bomberos se encuentra también la revisión de estos elementos, para garantizar que cuando sea necesario utilizarlos estén en perfecto estado”, ha indicado.
Por su parte, Julián Bueno ha destacado el carácter preventivo de estas actuaciones. “La prevención es la base del Servicio de Bomberos, porque sin ella no podríamos gestionar con la misma eficacia y eficiencia los siniestros que suceden en el municipio”, ha señalado.
La revisión de los hidrantes ocupa un lugar destacado dentro de estas labores, especialmente ante situaciones de incendios de gran magnitud. “Nos facilita que, cuando tengamos una emergencia de estas características, no necesitemos aportes de agua externos, sino que la propia red de hidrantes pueda suministrarnos el agua necesaria para dar respuesta a la situación”, ha explicado Bueno.
Las inspecciones comienzan con una comprobación visual del estado del hidrante y de todos sus elementos. Posteriormente, los bomberos realizan una apertura del dispositivo para verificar que la circulación y el caudal de agua sean adecuados y suficientes para garantizar su correcto funcionamiento.
Cuando se detecta alguna anomalía, se da aviso a Gestagua para que lleve a cabo los trabajos de reparación necesarios. Una vez solucionada la incidencia, los Bomberos vuelven a comprobar el hidrante para verificar que ha quedado nuevamente operativo.
De esta manera, el Ayuntamiento mantiene una red de abastecimiento de agua para emergencias extensa y permanentemente supervisada, un recurso esencial para mejorar la capacidad de respuesta del Servicio de Bomberos ante posibles incendios en cualquier punto de Fuengirola.

