Alejandro Talavante y Roca Rey han sido los triunfadores de la corrida de la feria de Estepona, al cortar tres y cuatro orejas respectivamente. Juan Ortega, pese a una gran faena, se fue de vacío por fallos con la espada.
La plaza de toros de Estepona vivió una tarde de triunfos rotundos. Alejandro Talavante y Roca Rey salieron a hombros tras una corrida de la feria local en la que el peruano cortó cuatro orejas y rabo, y el extremeño sumó tres orejas. El sevillano Juan Ortega, pese a realizar una faena de gran calado, se quedó sin trofeos por el mal uso de la espada.
Roca Rey, el gran triunfador de la tarde
El peruano Roca Rey conectó con el público desde el primer momento. En el tercer toro de la tarde, de la ganadería de Luis Algarra, realizó un quite por gaoneras muy ajustado. Brindó al diestro Alfonso Galán y comenzó la faena por estatuarios, para seguir sobre ambos pitones. El torero toreó largo y levantó al público de sus asientos. Acortó terrenos y remató con una estocada que le valió dos orejas y rabo.
En el sexto toro, Roca Rey volvió a cortar dos orejas. La faena estuvo marcada por el viento, pero el peruano se impuso a base de poder y emoción. Aprovechó cada embestida del buen animal de Luis Algarra sobre ambos pitones, metiéndose al público en el bolsillo. A pesar de dos pinchazos previos a la estocada, el público le pidió los trofeos.
Talavante, faenas de gusto y capacidad
Alejandro Talavante recibió al primer toro de la tarde con lances a pies juntos, en los que el de Luis Algarra se desplazó bien. El extremeño comenzó por alto la faena y realizó una labor con gusto y capacidad, acortando terrenos al final. Cerró por manoletinas y una estocada entera le permitió cortar las dos orejas.
Al cuarto toro, algo falto de fuerzas, Talavante lo recibió con tres faroles. Tuvo que llevar al animal a media altura en la primera parte de la faena de muleta para que no perdiese las manos. Lo más destacado llegó sobre la mano izquierda, y tras una buena estocada, cortó una oreja.
Juan Ortega, inspirado pero desafortunado con los aceros
Juan Ortega estuvo exquisito en el quinto toro de la tarde, un animal muy desconcertante en los primeros tercios. El sevillano, muy inspirado, comenzó con ayudados por alto muy toreros y fue cogiéndole el aire al de Algarra. Hilvanó los muletazos sin quitarle la muleta de la cara, con mucho gusto y temple. Sin embargo, el mal uso de la espada le impidió cortar trofeo alguno.
En su primer toro, el segundo de la tarde, Ortega lo recibió con verónicas de mucho gusto y quitó por chicuelinas rematando con una media. El animal llegó muy parado a la muleta, y la faena tuvo que ser de uno en uno, con mucha suavidad. El público ovacionó su labor, pero los fallos con el acero le dejaron sin premio.
La plaza de toros de Estepona casi se llenó en los tendidos, en una tarde ventosa que no impidió que los aficionados disfrutaran de una gran corrida. Los toros de Luis Algarra Polera, de correcta presentación, fueron nobles y dieron buen juego en general. Para los vecinos de Estepona, esta corrida de feria es uno de los platos fuertes de las fiestas, y la respuesta del público demuestra el arraigo de la tauromaquia en la localidad.
La próxima cita taurina en la provincia será en Málaga capital durante la feria de agosto, donde se espera una gran afluencia de aficionados.

