El torero peruano Roca Rey paseó dos orejas y el rabo en la corrida de Luis Algarra celebrada el domingo en Estepona. Alejandro Talavante también logró dos orejas, mientras que Juan Ortega se fue de vacío.
La plaza de toros de Estepona vivió una tarde de emociones fuertes este domingo 12 de julio de 2026. Roca Rey se llevó el mayor triunfo al cortar dos orejas y el rabo del tercer toro de la tarde, de la ganadería de Luis Algarra. El diestro peruano cuajó una faena redonda que arrancó los aplausos del público, que llenó tres cuartos del coso.
Faena cumbre de Roca Rey
El tercer toro de la tarde, el primero del lote de Roca Rey, embistió con raza y motor. El torero se fue a por él desde el inicio, con un quite por gaoneras que ya presagiaba lo que vendría. Tras brindar al matador Alfonso Galán, presente en el callejón, Roca Rey comenzó la faena de muleta con estatuarios y llevó la embestida con largura por ambos pitones. La lentitud y el temple marcaron una labor que remató con una estocada certera. El público pidió el rabo y el presidente lo concedió.
Para los aficionados locales, ver a un torero de la talla de Roca Rey en Estepona es un lujo. La plaza, con su ambiente taurino, se convirtió en el epicentro de la tarde. Tres cuartos de entrada demuestran el tirón de una corrida que reunió a figuras del toreo.
Talavante abre la tarde con dos orejas
Alejandro Talavante fue el encargado de abrir la lidia. Su primero, también de Algarra, llegó justo de fuerzas pero con nobleza. Tras un tercio de banderillas en el que lucieron Javier Ambel y Manuel Izquierdo, Talavante firmó una faena aseada y variada, toreando por ambos pitones y cerrando con manoletinas. Una estocada al primer intento le valió las dos primeras orejas de la tarde. El público, aunque no tan entregado como con Roca Rey, reconoció la labor.
La tarde, sin embargo, no fue redonda para todos. Juan Ortega tuvo una actuación gris ante el segundo toro. Lo mejor fue el recibo de capote, flexionando rodillas para lancear con gusto, y un quite por chicuelinas con medias enroscadas. Pero el toro se paró pronto y Ortega apenas pudo dejar muletazos sueltos. Tras una estocada al segundo intento, el toro tardó en echarse y el diestro escuchó tibias palmas. Para los aficionados de la Costa del Sol, ver a Ortega en Estepona era una cita esperada, pero el toro no acompañó.
Balance de la corrida
La corrida de Luis Algarra dejó un sabor agridulce: dos toros nobles pero justos de fuerzas, y un tercero que sí tuvo transmisión. Tres cuartos de entrada en una plaza que, pese a no llenarse, registró una buena afluencia. La próxima cita taurina en Estepona será el próximo mes, con un cartel aún por confirmar. Los aficionados esperan repetir el ambiente de esta tarde.

