La Policía Nacional ha identificado al autor del incendio que se declaró durante la procesión de la Virgen del Carmen en Estepona. Una bengala lanzada desde una embarcación alcanzó unas oficinas del paseo marítimo, causando daños valorados en 100.000 euros.
Agentes de la Policía Nacional han resuelto el incendio que se produjo el pasado 16 de julio durante la procesión de la Virgen del Carmen en Estepona. El fuego, originado por una bengala lanzada desde el mar, alcanzó unas oficinas situadas en el paseo marítimo, obligando a desalojar a una treintena de personas.
Los hechos ocurrieron pasadas las once de la noche, justo en el momento del desembarque de la Virgen. Según las investigaciones, una bengala salió disparada desde una de las embarcaciones que participaban en la procesión marítima. El artefacto sobrevoló a la multitud que se encontraba en la playa, cruzó el paseo marítimo y se introdujo en una oficina de un edificio de la zona.
El impacto provocó un incendio que generó una densa humareda y gases tóxicos. Los bomberos acudieron al lugar y sofocaron las llamas, mientras que agentes de la Policía Nacional y Local procedieron al desalojo inmediato del edificio. Alrededor de treinta personas tuvieron que pernoctar fuera de sus viviendas hasta el día siguiente, cuando pudieron regresar a sus hogares.
La cuantía de los daños materiales podría ascender a los 100.000 euros, según las primeras estimaciones. Afortunadamente, no se registraron heridos entre la población, aunque el presunto autor del lanzamiento sufrió quemaduras en las manos mientras manipulaba la bengala y tuvo que recibir asistencia médica.
Agentes de la Comisaría Local de Estepona, pertenecientes a Seguridad Ciudadana, se desplazaron al puerto deportivo para localizar la embarcación desde la que se lanzó la bengala. La Brigada Local de Policía Judicial, junto con la declaración de varios testigos, permitió identificar plenamente al autor de los hechos.
El investigado deberá responder ante la justicia por un delito grave de incendio y por los daños causados. El procedimiento judicial podría conllevar una condena que le obligue a resarcir a los residentes del edificio afectado, al propietario de la oficina dañada y al abono de los servicios de extinción y atención a las víctimas.
Este incidente ha generado un intenso debate en Estepona sobre la seguridad en las procesiones marítimas y el uso de material pirotécnico. El Ayuntamiento de la localidad ya ha anunciado que revisará los protocolos de seguridad para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Los vecinos del paseo marítimo, que vivieron momentos de tensión aquella noche, esperan que el proceso judicial sirva para que el responsable asuma las consecuencias de sus actos. Mientras tanto, la investigación continúa abierta para determinar si hubo más personas implicadas en el lanzamiento de la bengala.

