La Sala de lo Social del TSJA confirma la sanción de tres años de suspensión de empleo y sueldo a una docente de la Universidad de Málaga por acoso sexual a un compañero. La sentencia revoca la rebaja a seis meses que había dictado el Juzgado de lo Social número 2 y ya es firme.
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la sanción de tres años de suspensión de empleo y sueldo a una profesora de la Universidad de Málaga (UMA) por acoso sexual a un compañero de la misma facultad. La sentencia, fechada el 1 de julio, revoca la decisión del Juzgado de lo Social número 2, que había reducido el castigo a seis meses, y ya es firme, según ha podido saber Diario Sur.
El tribunal andaluz concluye que los hechos constituyen una falta muy grave de acoso sexual y que el juzgado no podía sustituir la sanción impuesta por la Universidad una vez ratificada la calificación de la conducta. La resolución admitía recurso de casación ante el Tribunal Supremo, pero ninguna de las partes lo preparó dentro del plazo legal, por lo que «se declara su firmeza».
«Me haces sentir realmente incómodo y violentado», señaló el profesor en un correo dirigido a la docente.
Los hechos probados se remontan a junio de 2021, cuando la profesora, que daba clases en la UMA desde 2009, envió al compañero una fotografía de una de sus piernas mientras estaba tumbada. Él le pidió que dejara de mandar ese tipo de imágenes. En agosto ella volvió a enviarle otra foto de sus piernas y un primer plano de ella misma. En octubre, el docente insistió: «Necesito que respetes mi posición».
En noviembre de ese año, el profesor le expresó que aquellos mensajes le incomodaban y le recordó que tenía derecho a decidir cuáles quería recibir. Días después, ella le remitió una carta en la que expresaba sus sentimientos y describía muestras de afecto de carácter íntimo. Al día siguiente, el docente pidió que lo eliminara de una carpeta compartida en Drive para una colaboración profesional, denominada 'Artículos'.
El 3 de diciembre, el profesor solicitó asesoramiento al Vicerrectorado de Igualdad y manifestó que seguía «muy afectado por este suceso». En un correo a la docente aseguró que nunca había dado pie «a cualquier tipo de intimidad sentimental o sexual» y le pidió que cualquier comunicación se limitara a la vía laboral.
A partir del 19 de enero de 2022, la profesora continuó incorporando a aquella carpeta compartida fotos y vídeos de ella desnuda y de contenido sexual explícito. En marzo, el compañero volvió a pedir ayuda al Vicerrectorado y casi simultáneamente la docente creó otra carpeta, denominada 'Nube', con imágenes y grabaciones de la misma índole. El afectado solicitó que se activara el protocolo contra el acoso sexual y, cuatro días después, ya estaba activado. Los contenidos continuaron apareciendo hasta el 27 de marzo.
La UMA abrió expediente disciplinario en mayo de 2023 y, tras su tramitación, el rector dictó resolución el 5 de abril de 2024. Los hechos fueron considerados constitutivos de una infracción «muy grave de acoso sexual». Para determinar el castigo, la Universidad tuvo en cuenta «la intensidad, la reiteración y la continuidad de la conducta» y acordó tres años de suspensión de empleo y sueldo.
En desacuerdo, la profesora acudió a los tribunales al entender que se habían vulnerado sus derechos fundamentales. En julio de 2025, el Juzgado de lo Social número 2 estimó parcialmente su demanda: mantuvo la falta muy grave, pero redujo la suspensión a seis meses. Tanto la trabajadora como la Universidad recurrieron ante el TSJA, que descarta que la institución académica vulnerara ningún derecho y confirma el castigo inicial. El tribunal entiende que la UMA ponderó las circunstancias de forma «exhaustiva» y que la suspensión elegida no era la más grave posible ni alcanzaba su duración máxima, fijada en seis años para este tipo de infracciones.
El rector de la Universidad de Málaga, Teodomiro López, consultado al respecto, no quiso entrar en los detalles del caso concreto por respeto al procedimiento judicial, pero defendió la actuación de la institución ante situaciones de acoso sexual y sostuvo que se siguieron los cauces establecidos desde que los hechos llegaron a conocimiento de la Universidad.



