El fenómeno meteorológico, conocido como taró en la costa malagueña, vuelve a aparecer con intensidad. Sus efectos van desde refrescar la vegetación hasta provocar retrasos en el aeropuerto.
La niebla que en Málaga se conoce como taró ha vuelto a hacer acto de presencia durante el inicio de la feria, aunque con menos densidad que el pasado fin de semana, cuando el sábado 8 de agosto se registró una de las irrupciones más largas y extensas de los últimos meses, según publica Diario Sur. El término, de posible origen fenicio, se ha popularizado gracias a la labor de divulgadores como José Luis Escudero.
El taró se forma por el fuerte contraste entre la superficie del mar, enfriada por el terral, y la brisa cálida de sur-sureste. «Esta va barriendo la superficie y se condensa, en forma de niebla de advección», explica Escudero. Las corrientes la empujan hacia el interior, llegando a zonas como Gibralfaro, el Santuario de la Victoria o Fuente Olletas, y en episodios fuertes hasta Los Montes de Málaga.
Uno de sus efectos más beneficiosos es el riego de la vegetación. Enrique Salvo, director de la Cátedra de Cambio Climático de la Universidad de Málaga (UMA), señala que «la niebla húmeda y fresca llega a estas sierras, riega y refresca la vegetación, que mantiene unas características excepcionales desde el Estrecho hasta Tejeda y Almijara». La humedad se condensa en las hojas y produce la llamada criptoprecipitación, una lluvia horizontal que «no erosiona ni daña el suelo», añade.
El taró también reduce la temperatura en la costa hasta cinco grados y eleva la humedad relativa por encima del 90%. Sin embargo, en sus momentos más intensos puede cortar la visibilidad, como ocurrió en episodios que obligaron a activar procedimientos por baja visibilidad en el aeropuerto de Málaga.
Para los amantes de la meteorología, Escudero recomienda observar el fenómeno desde puntos altos como el monte de Gibralfaro, donde la niebla se ve extendida sobre la ciudad. El taró suele disolverse al mediodía, aunque puede reaparecer por la noche.

