La plaza de toros de Málaga celebró su 150 aniversario con un cartel de 'no hay billetes' y una tarde de entrega. Roca Rey cortó tres orejas, David de Miranda abrió por segunda vez la Puerta Grande y Morante sufrió una voltereta.
La Feria de Málaga puso el broche a su 150 aniversario con una tarde en la que el valor y el compromiso se impusieron a la perfección. En una Malagueta con el cartel de ‘no hay billetes’, Roca Rey exprimió sus dos toros para cortar tres orejas, David de Miranda repitió la Puerta Grande Manolo Segura por segunda vez en una semana y Morante de la Puebla dejó las imágenes más hondas tras superar una fuerte voltereta.
La corrida, con toros de Torrealta y Garcigrande, no fue redonda, pero sí emotiva. El primer toro, distraído y áspero, apenas dio opciones a Morante, que aun así logró arrancarle dos series de mérito. La espada entró con habilidad, pero tres descabellos apagaron el primer capítulo.
El cuarto, de Garcigrande, permitió al sevillano expresarse con otro vuelo. Naturales de enorme sabor precedieron al instante más dramático: el toro lo prendió con violencia y lo lanzó al aire. Morante se levantó dolorido y regresó al lugar del percance, donde volvió a cruzarse por el pitón derecho. El público se entregó y pidió la oreja, que el torero, claramente dolorido, ni siquiera llegó a pasear; después abandonó la plaza por el callejón.
Roca Rey tampoco encontró facilidades. Con su primero, de Torrealta, comenzó de rodillas y fue encerrando al animal en las cercanías, donde creció por mando. Pinchó antes de la estocada, pero cortó una oreja. El quinto, de Garcigrande, nunca se entregó del todo, pero el peruano permaneció cruzado y firme, construyendo una faena de arrimón sin alivios que culminó con una gran estocada y dos orejas más.
David de Miranda, por su parte, aprovechó su segunda oportunidad en el abono para abrir de nuevo la Puerta Grande, confirmando el gran momento que atraviesa. La tarde, cargada de simbolismo por el aniversario, dejó en el ambiente la sensación de que la plaza sigue siendo un templo del toreo.

