El PSOE de Málaga pide al gobierno municipal proteger el carácter tradicional del Real Cortijo de Torres ante el avance de restaurantes y discotecas en las casetas.
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha reclamado al equipo de gobierno que escuche las voces de alarma de quienes llevan décadas haciendo Feria y adopte medidas para proteger el carácter tradicional, familiar y popular del Real Cortijo de Torres.
Ruiz Araujo ha mostrado su preocupación por una evolución del modelo que, a su juicio, está desplazando poco a poco a las casetas de toda la vida para dar cada vez más espacio a establecimientos que funcionan prácticamente como restaurantes o discotecas.
Una preocupación que, según ha incidido, comparte la propia Federación Malagueña de Peñas, que ha rechazado públicamente la mercantilización de las casetas y ha advertido de la necesidad de preservar el modelo tradicional.
«No podemos permitir que la Feria de Málaga termine convertida en un parque temático de restaurantes y discotecas. La Feria tiene que evolucionar y adaptarse a los tiempos, pero sin perder aquello que la hace diferente: nuestras tradiciones, nuestras peñas, las casetas familiares y un espacio en el que puedan disfrutar desde los más pequeños hasta nuestros mayores», ha defendido Ruiz Araujo.
El socialista ha considerado especialmente significativa la advertencia del presidente de la Federación Malagueña de Peñas, Manolo Curtido, que ha alertado del avance del mercantilismo y del riesgo de que el recinto termine convertido en un parque temático de restaurantes y discotecas.
Ruiz Araujo ha insistido en que defender el modelo familiar no significa estar en contra del ocio ni de que existan espacios para los jóvenes, sino garantizar un equilibrio y evitar que el negocio se imponga sobre la esencia de la Feria. Por ello, ha reclamado al alcalde que no espere a que ese modelo desaparezca para reaccionar y que refuerce durante esta edición la inspección y el cumplimiento de las ordenanzas, especialmente en las casetas integradas en la denominada pastilla familiar.
«Si quienes representan al movimiento peñista están diciendo públicamente que hay incumplimientos y pidiendo al Ayuntamiento mayor contundencia, el equipo de gobierno tiene la obligación de escuchar y actuar», ha señalado.
Por su parte, el concejal socialista Pablo Orellana ha reclamado que, una vez concluya la Feria de 2026, el Ayuntamiento abra una reflexión seria y compartida sobre hacia dónde quiere llevar la Feria durante los próximos años. A su juicio, no se puede permitir que las entidades y asociaciones que históricamente han dado vida al Real vayan perdiendo terreno frente a un modelo exclusivamente comercial.
«La Feria no pertenece a los negocios que durante una semana instalan allí su actividad; pertenece a Málaga y a los malagueños. Tenemos que preservar una Feria donde una familia pueda entrar en una caseta, encontrarse con nuestras tradiciones y disfrutar de un ambiente genuinamente malagueño. Modernizar la Feria sí; convertirla en una sucesión de bares, restaurantes y discotecas, no», ha concluido Orellana.
El PSOE ha pedido que las peñas y colectivos tradicionales tengan un papel protagonista en cualquier revisión futura del modelo, y ha recordado que la propia Federación de Peñas sostiene que la Feria debe continuar siendo un espacio de convivencia, cultura y encuentro asentado sobre casetas tradicionales y familiares.
La polémica llega a menos de un año de la próxima edición de la Feria de Málaga, que se celebrará en el Real Cortijo de Torres. El Ayuntamiento no ha respondido por ahora a las peticiones de los socialistas.


