Más de 2.000 malagueños han participado en el curso 2025-2026 en las actividades del programa 'Aula Mediterránea'. Esta iniciativa, impulsada por la Junta de Andalucía, tiene como objetivo concienciar sobre los beneficios de la Dieta Mediterránea.
El programa, dirigido a alumnos de Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional y Educación de Adultos, ha contado con la participación de 2.167 personas de siete municipios de Málaga. Este año también han colaborado coordinadores provinciales del Programa de Hábitos de Vida Saludable de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo de Málaga.
Actividades desarrolladas en 'Aula Mediterránea'
La mayor parte de los participantes, alrededor del 73%, se localizaba en la capital malagueña, donde también se concentró más del 75% de la participación. Entre los 529 alumnos de otros centros formativos se encuentran aquellos de Pizarra, Vélez-Málaga, Torre del Mar, Cártama, Archidona y Alhaurín de la Torre.
El propósito de esta iniciativa es fomentar hábitos alimenticios saludables en la sociedad andaluza. Para ello, se llevan a cabo actividades teóricas y dinámicas, adaptadas a diferentes edades. Entre las propuestas se incluyen la creación de pirámides alimentarias, charlas sobre alimentación equilibrada y juegos interactivos.
El impacto de la Dieta Mediterránea
La Junta de Andalucía defiende el programa como una herramienta para promover la Dieta Mediterránea, que en años recientes ha sido abandonada especialmente entre los más jóvenes. Esto se relaciona con problemas de salud crecientes, como el sobrepeso y la hipertensión, que afectan cada vez más a la infancia.
Las actividades también promueven un estilo de vida sostenible, alentando el consumo de productos locales y de temporada. Asimismo, se abordan cuestiones de economía circular, como la reducción del desperdicio alimentario.
Desde su inicio en 2019, el 'Aula Mediterránea' ha tenido cerca de 12.300 participantes en Andalucía. Este programa busca difundir los beneficios de la Dieta Mediterránea, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, especialmente en la capital malagueña, donde se ubicaron las instalaciones del Instituto Europeo de la Alimentación Mediterránea.

