El Comité de la Orquesta Filarmónica de Málaga ha remitido una carta al alcalde Francisco de la Torre para reclamar que las promesas sobre el uso cultural del futuro Auditorio queden por escrito y no dependan de declaraciones verbales.
El Comité de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) ha enviado una carta al alcalde de la capital, Francisco de la Torre, en la que le pide que ponga por escrito las garantías sobre el uso cultural del futuro Auditorio. Los músicos consideran que las declaraciones del regidor no son suficientes para asegurar que el edificio, con un presupuesto de 209 millones de euros, cumpla su función principal: ser la sede de la orquesta.
En la misiva, los trabajadores de la OFM recuerdan que De la Torre afirmó esta semana que la actividad cultural ocupará más de la mitad del año en el Auditorio, pero subrayan que "un edificio que va a servir a Málaga durante un siglo o más no puede depender de unas declaraciones". Por ello, exigen que el convenio de gestión incluya cláusulas concretas que blinden el uso musical del espacio.
El riesgo de perpetuar la carencia
Uno de los puntos más críticos de la carta es la advertencia de que dimensionar la casa futura con las cifras de la carencia actual "es garantizar que la carencia continúe dentro del edificio nuevo". La OFM lleva 35 años sin sala propia y actualmente ensaya y actúa en el Teatro Cervantes, un espacio decimonónico que, según los músicos, no permite que la orquesta suene como debería.
"La acústica no es un decorado: es el instrumento más grande de la orquesta, y es exactamente lo que los 209 millones compran", señalan en el escrito. Los profesores insisten en que la orquesta debe ensayar en la misma sala donde toca, algo que no ha ocurrido nunca en Málaga. "Málaga no ha escuchado todavía, de verdad, a su propia orquesta", afirman.
Adaptación congresual y gestión de ProMálaga
Otro de los puntos de fricción es la adaptación del Auditorio para uso congresual, que según los músicos podría ir en detrimento de las salas de ensayo, aulas didácticas y salas de cámara. El comité exige que se haga público el programa de usos del edificio antes de licitar y que se garantice que ninguna de estas dependencias pierda su función original.
Los músicos también cuestionan que la gestión del futuro Palacio de la Ópera recaiga en ProMálaga, una sociedad municipal sin experiencia en cultura. "Carece de toda lógica que si la actividad mayoritaria y principal va a ser de carácter cultural, vaya a ser gestionada por una entidad sin relación con la cultura", sostienen. Consideran que esta decisión es "una declaración de intenciones insoslayable" sobre la orientación del equipamiento.
La tasa por uso del espacio
En cuanto a la posible tasa que ProMálaga cobraría por cada concierto, el comité pide que el convenio "deje por escrito la exención total de todo pago por el uso del espacio entre sociedades municipales para la programación cultural del Ayuntamiento". Esto incluiría los días de montaje y ensayo, con los costes de producción presupuestados con transparencia.
Los músicos recuerdan que cada producción asume sus propios costes de escenografía, vestuario y personal técnico, por lo que pagar por ocupar la sala durante las semanas de preparación de una ópera sería inviable. "La orquesta debe ensayar en la sala en la que toca. Siempre", insisten.
La OFM espera una respuesta del alcalde que concrete por escrito las garantías prometidas. Mientras tanto, el futuro del Auditorio, que aspira a ser un referente cultural en la provincia, sigue en el aire para los músicos que llevan décadas esperando una casa a la altura.

