La semana grande de Málaga, que comenzó el 15 de agosto y termina este sábado 22, deja un balance agridulce: buen ambiente diurno, pero críticas al botellón nocturno y a los precios.
La Feria de Málaga 2026 llega a su ecuador final. Desde el pasado 15 de agosto y hasta este sábado 22, miles de malagueños y turistas han llenado tanto el Cortijo de Torres como el centro de la ciudad. Una semana de celebraciones que, como cada año, se mide también por el gasto medio de los asistentes.
Según un sondeo realizado entre los propios feriantes, cada persona gasta de media entre 20 y 50 euros por día en la feria. Hay quienes admiten que no llevan un presupuesto fijo y que el dinero 'se va solo' entre casetas, atracciones y consumiciones. Los precios, eso sí, generan opiniones contrapuestas: mientras unos los consideran elevados, otros aseguran que la feria malagueña es más económica que la de Sevilla o la de Jerez.
El apartado mejor valorado por los encuestados es, sin duda, el ambiente. Tanto en el real como en el centro, las tardes se viven con un ambiente distendido y agradable, según destacan varias personas. Esa atmósfera festiva y familiar es lo que más se repite cuando se pregunta por lo mejor de la feria.
Por el contrario, la noche es el punto débil. Muchos señalan que el ambiente cambia por completo al caer el sol y lo convierten en el principal aspecto a mejorar. Una de las encuestadas criticaba abiertamente la
«mala imagen» que da el botellón, una opinión que secundaban otras personas consultadas.
La asistencia ha sido masiva, aunque desigual. Hay quienes han acudido todos los días, mientras que otros han aprovechado este viernes 21 de agosto para pisar el Cortijo de Torres por primera vez. La mayoría ha disfrutado de ambas ferias, la diurna y la nocturna, y ambas han gustado. Aun así, las voces más nostálgicas recuerdan la feria de hace décadas y lamentan que algo se ha perdido por el camino.
Con el fin de fiesta a la vista, ya hay quien mira hacia la Feria de Málaga 2027, aunque otros prefieren no correr y disfrutar de las próximas citas festivas andaluzas, como la Semana Santa o los carnavales. Entre los deseos, el de una señora resume el sentir general: que el año que viene
«estemos por aquí».
Este sábado 22, con el tradicional castillo de fuegos artificiales y la casetas del real cerrando sus puertas, se pondrá punto y final a una edición que, pese a las críticas, ha vuelto a demostrar que la feria es una de las citas ineludibles del calendario malagueño.

