Varios malagueños lamentan que la Feria del Centro ya no conserva la esencia de antes, con menos ambiente y horarios reducidos, mientras el Real del Cortijo de Torres gana protagonismo.
La Feria de Málaga en el Centro Histórico vive un debate entre los vecinos: muchos consideran que ha perdido su identidad. Fabiola Sarmiento es una de las voces críticas y asegura que el ambiente durante estos días se parece a un fin de semana cualquiera:
«La Feria del Centro ya no tiene nada que ver con las que se celebraban antes».Añade que las calles están prácticamente vacías y que la verdadera tradición se encuentra en el Real del Cortijo de Torres.
Para ella, el festejo urbano «está muerto» y reclama que la esencia vuelva al casco histórico. Juan Diego Vivar, otro malagueño, recuerda que el Centro era un lugar estratégico por su cercanía y por la conexión de transporte público. Sin embargo, cree que el recinto del Cortijo de Torres ha mejorado tanto que cada año la feria de Calle Larios pierde más su encanto:
«Cada año se pierde un poco más la esencia de la feria de referencia, quedando en una sin chispa ni gracia. Hoy en día es como cualquier otra ciudad».
No todos los vecinos la ven tan mal. Aurora Marín prefiere el Real por su ambiente y frescura, pero valora la compañía por encima de la ubicación:
«Me gusta más el Real, más fresco, más ambiente de feria. Desde hace unos años, el Centro no es lo que era, aunque si hay que ir por estar con las amigas, se va».Marta Durán coincide y echa de menos los conciertos callejeros de antaño:
«Antiguamente había más conciertos en la calle, más ambiente... Por lo tanto, ahora, en realidad, es como dar un paseo tranquilo. Yo recuerdo que antes, en cada esquina había gente tocando y bailando música por la calle, ya no se ve eso».
Sonia Gutiérrez, en cambio, defiende que la Feria del Centro conserva su esencia:
«Aunque ha cambiado durante estos años, sigue manteniéndose la esencia de la auténtica Feria de Málaga».Eso sí, admite que el límite horario es un problema porque empuja a la gente a marcharse al Real:
«El límite horario hace que, por ejemplo, la gente prefiera irse al Real directamente porque saben que no hay uno como en el Centro, que limita mucho y corta el rollo completamente».
La Feria del Centro se celebra cada agosto en las calles del casco antiguo, con pandas de verdiales, casetas y ambiente festivo. El Real del Cortijo de Torres, por su parte, concentra la mayoría de casetas y atracciones, con un horario más amplio. La opinión de los vecinos refleja una creciente polarización entre quienes prefieren la tradición urbana y quienes optan por el recinto ferial.

