domingo, 4 de octubre de 2026Málaga 27°/ 21°Gasolineras

málagapress

Última hora

Málaga, radiografía de la crisis de la vivienda: «Cuando me vi en la calle quise morirme»

Diario Sur retrata la crisis de la vivienda en Málaga: madres vulnerables rechazadas, vecinos expulsados a otras provincias y propietarios con impagos. La capital y la Costa, entre las zonas más caras.

Álvaro Gómez Payo
Álvaro Gómez Payo
· 3 min de lectura

Diario Sur retrata a víctimas de la crisis habitacional en Málaga: madres vulnerables rechazadas por inmobiliarias, vecinos expulsados a otras provincias y propietarios con impagos. La capital y la Costa están entre las zonas más caras para alquilar o comprar.

La crisis de la vivienda en Málaga no distingue por edad, sexo ni condición. Así lo refleja la radiografía que publica Diario Sur, que pone cara a quienes la sufren: desde madres solas con hijos que no encuentran arrendador hasta vecinos que han tenido que marcharse de la provincia porque no pueden pagar un alquiler.

El problema se ceba con los más débiles, pero también alcanza a divorciados, a trabajadores de otras provincias que rechazan empleos en Málaga o la Costa por falta de alquiler y a propietarios, generalmente mayores, que se enfrentan a ocupantes que dejan de pagar la renta y a desalojos que se demoran años.

La capital malagueña y los principales municipios de la Costa figuran entre los lugares más caros de España para comprar o arrendar un piso, muy cerca de Madrid y Barcelona. La alta demanda por el atractivo del destino, la competencia con ciudadanos de mayor poder adquisitivo, el uso turístico de muchas propiedades y la inseguridad jurídica del alquiler de larga temporada explican, según los expertos, esta situación.

El caso de Cristina Bermúdez, de 28 años, víctima de violencia de género y madre de dos niños, uno con un 48% de discapacidad por autismo, ilustra el rechazo que sufren las familias vulnerables. Buscó vivienda por toda Málaga sin éxito: las inmobiliarias le decían que no respondía «al perfil de personas que buscan los propietarios». En 2020 pagaba 450 euros al mes por un piso en la Carretera de Cádiz; cuatro años después, los precios que encontraba rondaban entre 900 y 1.200 euros, con un sueldo de 1.400 euros y una prestación de 450 euros para su hijo. Se marchó provisionalmente a casa de su madre en Lucena (Córdoba) y casi dos años después sigue buscando. Ha participado en más de cinco sorteos de vivienda protegida y ahora el Ayuntamiento de Málaga le ha pedido documentación tras el último: «Hasta que no me vea con mis llaves en las manos, no me lo creeré».

El escritor y editor Francisco Javier Rodríguez Barranco, de 65 años, dejó Málaga hace casi dos años cuando la propiedad del piso que alquilaba en el Centro decidió no renovarle el contrato. Tuvo cuatro meses para encontrar alternativa, buscó en la capital y en los pueblos del cinturón metropolitano y acabó en Algeciras. «No me renovaron el contrato de alquiler en 2025. Yo vivía encima de un negocio, cerró y lo cogió otro. Me hicieron la vida imposible, puse varias denuncias por ruido a altas horas de la noche», relata.

La radiografía incluye también a sanitarios que duermen en furgonetas y autocaravanas ante la imposibilidad de encontrar alquiler en la Costa del Sol, y a ciudadanos que se han visto expulsados hacia otros municipios porque en Málaga ya no podían pagar nada. En el lado opuesto, propietarios que pusieron sus casas en alquiler de larga temporada para completar pensiones se topan con ocupantes que dejan de pagar y procesos de desalojo que se eternizan.

Álvaro Gómez Payo

Escrito por

Álvaro Gómez Payo

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.