El preparador polaco Carlex Design convierte un Mercedes AMG G63 en una pieza única valorada en tres millones de euros, con un techo trabajado a mano durante más de 3.000 horas y recubierto con tres kilos de polvo de diamante.
El preparador polaco Carlex Design ha presentado el Stallion, un 'one off' basado en el Mercedes AMG G63 cuyo valor se estima en tres millones de euros. La pieza, según publica Diario Sur, se ha convertido en un ejercicio de artesanía en el que han participado diseñadores, metalistas, tapiceros, pintores y artesanos de distintas disciplinas.
El trabajo se centró en el techo, una parte que habitualmente pasa desapercibida. La estructura partió de una lámina plana de aluminio que se moldeó a mano, sin recurrir a formas prefabricadas. Solo la preparación de esa base llevó aproximadamente dos meses, y la pieza completa acumula más de 3.000 horas de trabajo.
El resultado muestra relieves grabados a mano y las huellas dejadas por las herramientas. La intención no era lograr una superficie perfecta, sino dejar visibles las marcas del proceso para que se perciba cómo fue fabricado. El metal recibió varios acabados: la plata se combina con una pátina oscura y detalles en oro pálido que definen la figura. Sobre esa superficie se aplicaron tres kilos de polvo de diamante.
El dibujo del techo parte de la silueta del caballo árabe, con su movimiento y equilibrio. La inspiración fue Pogrom, uno de los sementales más distinguidos de la yeguada de Janów Podlaski, un centro con más de dos siglos de tradición en la cría de caballos árabes.
El interior está tapizado en cuero teñido en tono granate, en contraste con los detalles metálicos. Entre los elementos del habitáculo destaca una placa con el nombre del vehículo y la inscripción 'one of one', que certifica que ha sido hecho a mano.

