La Guardia Civil ha llevado a cabo la operación Bonifaz, que ha resultado en la liberación de 22 mujeres extranjeras obligadas a ejercer la prostitución en diferentes provincias de España, incluyendo Málaga.
Captación y modus operandi
Las víctimas eran captadas en Latinoamérica bajo la promesa de empleo como cuidadoras de personas mayores en España. La organización se encargaba de los gastos de traslado y alojamiento, pero al llegar a España, les retiraban los pasaportes y les imponían una deuda de aproximadamente 10.000 euros.
Las mujeres eran sometidas a coacciones e intimidaciones, con amenazas de violencia contra sus familiares en caso de resistencia. Esto obligó a las víctimas a trabajar en prostíbulos gestionados por la propia organización, en un contexto de explotación continua.
Desarrollo de la operación y resultados
La investigación se prolongó durante nueve meses y culminó en dos fases operativas. En la primera fase se realizaron registros en Sevilla, Gelves y Jerez de la Frontera, donde se detuvo a 11 personas y se identificó a 15 mujeres en situación de explotación sexual.
La segunda fase abarcó registros en localidades como Mijas, Vigo, Peñíscola y Alzira. En esta fase se detuvo a ocho personas más y se identificaron a siete mujeres adicionales. En total, se intervinieron varios dispositivos electrónicos y una suma significativa de dinero en efectivo.
La operación ha finalizado con la detención de 19 personas, quienes han sido puestas a disposición judicial por delitos de trata de seres humanos, explotación sexual y pertenencia a organización criminal.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones policiales relacionadas.
Este operativo se enmarca dentro del Plan de Actuación contra la Trata de Seres Humanos de la Dirección General de la Guardia Civil.



