La Guardia Civil ha llevado a cabo una investigación en Huelva que ha resultado en la imputación de tres personas y una empresa por verter líquidos contaminantes en la rivera de Calaboza.
Los agentes del SEPRONA iniciaron la investigación en marzo, tras detectar vertidos de origen industrial que desembocaban en un cauce natural. Gracias a inspecciones técnicas, localizaron un sistema de bombeo oculto utilizado para evacuar alpechín, un residuo de la producción de aceite de oliva que resulta altamente contaminante.
Impacto en el medio ambiente
El alpechín vertido se propagó a lo largo de siete kilómetros a través de barrancos secos, llegando hasta el Pantano del Chanza, un embalse cuyo uso principal es el abastecimiento de agua a la población. Las muestras tomadas por los agentes confirmaron que los niveles de contaminación eran compatibles con este tipo de residuo.
Los vertidos de alpechín poseen un alto contenido en materia orgánica, lo que puede causar la muerte de ecosistemas acuáticos al consumir todo el oxígeno disuelto en el agua.
Consecuencias legales
Los responsables de estos actos podrían enfrentarse a penas de prisión de seis meses a dos años, además de multas e inhabilitaciones. La Guardia Civil ha puesto a disposición de la autoridad judicial y la Fiscalía de Medio Ambiente de Huelva las diligencias correspondientes.
La institución hace un llamado a la colaboración ciudadana, instando a la población a informar sobre cualquier anomalía en los cuerpos de agua o en su entorno, incluyendo olores sospechosos o la presencia de fauna muerta. Los ciudadanos pueden comunicarse a través del teléfono 062 o usando la aplicación AlertCops.




