El Pleno municipal dará luz verde definitiva al proyecto para rehabilitar un antiguo cortijo en Cerro Molina, en los Montes de Málaga, y convertirlo en un alojamiento rural con actividades vinculadas al entorno natural.
La Comisión de Urbanismo y el Pleno del Ayuntamiento de Málaga aprueban este lunes el proyecto para recuperar un cortijo en ruinas en el paraje de Cerro Molina, en la zona oriental de los Montes de Málaga. La iniciativa, promovida por la empresa Valenciana de Promociones Urbanísticas 2000 SL, transformará la edificación tradicional en un establecimiento de turismo rural con actividades complementarias.
La finca afectada tiene una superficie de 155.804 metros cuadrados y está clasificada como suelo no urbanizable de especial protección. El proyecto no contempla construir un nuevo complejo, sino rehabilitar el cortijo existente, actualmente en estado ruinoso, para darle un nuevo uso como alojamiento rural y centro de actividades vinculadas al medio natural.
Un largo proceso administrativo
El expediente se inició en 2023 y ha completado todos los trámites administrativos, incluida la información pública, los informes técnicos municipales y el pronunciamiento favorable de la Junta de Andalucía. El Ayuntamiento de Málaga destaca que el valor principal de la actuación reside en la recuperación de una construcción tradicional que mantiene parte de sus elementos originales.
Según el informe técnico municipal, la intervención contribuye a la conservación y puesta en valor del patrimonio rural, uno de los argumentos que justifican el interés público y social necesario para autorizar un uso turístico extraordinario en suelo rústico. El proyecto plantea una rehabilitación respetuosa, con una arquitectura adaptada a la pendiente del terreno y evitando grandes movimientos de tierra.
Actividades y condiciones ambientales
El futuro establecimiento ofrecerá alojamiento y actividades como excursiones por el entorno natural, rutas ciclistas, actividades agrícolas y cinegéticas, y experiencias vinculadas al paisaje. El Ayuntamiento subraya que la ubicación responde a la propia naturaleza del turismo rural, que requiere un entorno alejado de los núcleos urbanos, y que la existencia previa del cortijo facilita su integración paisajística.
La autorización queda condicionada a varias obligaciones para el promotor. Entre ellas, la vinculación registral de toda la finca al uso autorizado, para evitar futuras parcelaciones. Además, deberá abonar una prestación compensatoria del 10% del presupuesto de ejecución material de las obras y solicitar la licencia urbanística en el plazo máximo de un año.
El proyecto incorpora medidas ambientales como la instalación de sistemas de depuración de aguas residuales para su reutilización en el riego, la posibilidad de recogida de aguas pluviales, soluciones energéticas mediante aerotermia y posibles instalaciones solares, así como medidas de integración paisajística. La actuación deberá superar además los procedimientos ambientales correspondientes antes de su ejecución.
Próximos pasos y plazos
La Comisión de Urbanismo elevará la propuesta al Pleno, que es competente para aprobar definitivamente este tipo de actuaciones extraordinarias en suelo rústico. Una vez aprobado, el acuerdo se publicará en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y en el portal web municipal. El promotor dispondrá de un año para solicitar la licencia urbanística conforme al proyecto aprobado.
Si la actividad dejara de desarrollarse durante más de cinco años consecutivos, la autorización podría perder su vigencia y el Ayuntamiento podría exigir la restitución de los terrenos a su estado original. Para los vecinos de la capital, este proyecto supone una nueva opción de turismo rural a pocos kilómetros de la ciudad, en pleno paraje natural de los Montes de Málaga.
¿Dónde está el cortijo que se va a rehabilitar?
El cortijo se encuentra en el paraje de Cerro Molina, en la zona oriental de los Montes de Málaga.
¿Qué actividades se podrán hacer en el futuro alojamiento rural?
El establecimiento ofrecerá excursiones, rutas ciclistas, actividades agrícolas y cinegéticas, y experiencias vinculadas al paisaje.
¿Cuándo se espera que comiencen las obras?
El promotor tiene un año desde la aprobación definitiva para solicitar la licencia urbanística, por lo que las obras podrían empezar en 2027.


