Málaga para Vivir convoca este sábado la cuarta marcha en protesta por la crisis habitacional. Recorrerá el centro de forma peatonal tras restricciones de la Subdelegación del Gobierno.
La manifestación, que parte a las 11:30 de la mañana desde la Plaza de la Merced, recorrerá Alcazabilla, la Aduana, Cortina del Muelle y Larios hasta llegar a la Plaza de la Constitución. A diferencia de anteriores convocatorias, el recorrido es más corto y completamente peatonal, lo que ha generado críticas por parte de los organizadores. "Todo el recorrido será peatonal", lamenta Lula Amir, portavoz de Málaga para Vivir, quien señala que la Subdelegación del Gobierno impuso restricciones que limitan el impacto visual de la protesta. Además, el Ayuntamiento no ha proporcionado electricidad en la plaza para la lectura del manifiesto, otro punto de fricción.
El lema de la marcha es "Ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos", reflejando el doble reclamo del colectivo. La anterior manifestación, el 5 de abril de 2025, reunió a miles de personas y recorrió un trayecto más largo desde la Merced hasta el Parque de Huelin, buscando implicar a los barrios. En esta ocasión, la concentración se limita al centro histórico, pero los convocantes esperan una alta participación. "La crisis de vivienda afecta a toda la ciudad, no solo al centro", afirma Amir, quien denuncia que los precios del alquiler han subido un 30% en los últimos tres años según datos del Observatorio de Vivienda de Andalucía.
Apoyan la manifestación sindicatos como CCOO y UGT, así como partidos políticos (PSOE, IU) y colectivos vecinales. La plataforma Málaga para Vivir, nacida en 2022, ha conseguido visibilizar el problema habitacional en la capital, donde el precio medio del alquiler supera los 1.200 euros mensuales. "Exigimos políticas públicas de vivienda, limitación de alquileres y más inversión en parque público", recalca la portavoz.
La Subdelegación del Gobierno justificó las restricciones por razones de orden público y mínima afectación al tráfico, pero los organizadores consideran que se vulnera el derecho de manifestación. "Una protesta sin cortar calles pierde fuerza", indican desde el colectivo. La marcha finalizará sobre las 13:00 horas con la lectura de un manifiesto en la Plaza de la Constitución, donde se espera que los asistentes muestren su rechazo a la actual política de vivienda.
Esta protesta se enmarca en un contexto nacional de escalada de precios inmobiliarios. En Málaga, el problema es especialmente agudo por el peso del turismo y la inversión extranjera. La última gran movilización, el 5 de abril de 2025, logró paralizar el centro y tuvo eco mediático nacional. Para esta ocasión, los organizadores han optado por un formato más reducido pero simbólico: "Recorreremos las calles comerciales para que los turistas y comerciantes vean que la ciudadanía no puede pagar estos alquileres", explica Amir.
El sábado se prevé una jornada calurosa, con temperaturas que rondarán los 30 grados. Los organizadores recomiendan llevar agua y protección solar. La cita es a las 11:30 en la Plaza de la Merced. Allí se dará inicio a una marcha que, pese a las limitaciones, promete ser ruidosa. "No nos callarán", sentencia la portavoz.

