Elvira del Castillo, limpiadora y madre de dos hijas, se queda sin hogar tras perder trabajo y piso en una semana. Sufre una grave dolencia pulmonar y debe dejar la pensión municipal el 21 de julio.
Elvira del Castillo, de 45 años, padece una doble enfermedad pulmonar que le obliga a llevar mascarilla de forma permanente. Su cuerpo genera trombos en el pulmón —la mitad de uno no le funciona— y debe controlar con medicación tanto el riesgo de trombosis como el de hemorragias. Tras tres años de baja, al reincorporarse como limpiadora solo le dieron una hora de trabajo; luego llegó el despido.
De la vivienda a la calle en siete días
El pasado mes de junio, en apenas una semana, Elvira perdió su empleo y su casa. Vivía desde hacía once años en un bloque de siete plantas cerca del Camino de Suárez, en la capital malagueña. Siempre pagó el alquiler con puntualidad, pero una empresa de Valencia compró el edificio, realizó obras y rescindió los contratos de la mayoría de los inquilinos. «Nos echaron por finalización de contrato», recuerda.
Los últimos meses en el piso fueron especialmente duros. Las obras causaron daños graves en su vivienda: techos agrietados y llenos de humedades, el techo de la cocina se vino abajo y las ventanas estaban rotas. Intentó negociar con la empresa para pagar más alquiler a cambio de que repararan los desperfectos, pero le señalaron la puerta.
La pensión municipal, un alivio temporal
Sin trabajo ni hogar, Elvira acudió al pleno del Ayuntamiento de Málaga en junio para pedir una vivienda de alquiler. El alcalde, Francisco de la Torre, reconoció la necesidad de «más viviendas» en la ciudad y reclamó al Gobierno central «más potencia energética» para construirlas. Mientras tanto, el Consistorio le proporcionó una pensión durante unas semanas, pero el plazo vence el próximo martes, 21 de julio.
Ahora, Elvira y su familia —su pareja y dos hijas, una de ellas menor de edad— se enfrentan a la calle sin saber adónde ir. «Solo pido un alquiler que pueda pagar», suplica. Su enfermedad pulmonar, que la obliga a llevar mascarilla constantemente, complica aún más su situación: necesita un entorno sin humedades ni polvo que agraven su dolencia.
El caso de Elvira refleja la crisis de vivienda en Málaga, donde los precios del alquiler se han disparado y las familias vulnerables tienen cada vez más difícil encontrar un hogar asequible. Según datos del portal Fotocasa, la capital malagueña es la ciudad española con menor porcentaje de viviendas en alquiler a precio razonable. Para Elvira, la solución pasa por la solidaridad institucional: «Necesito que el Ayuntamiento o la Junta me den una oportunidad», concluye.
¿Qué ayuda ofrece el Ayuntamiento de Málaga a personas sin hogar?
El Ayuntamiento proporciona alojamiento temporal en pensiones y gestiona ayudas al alquiler, pero la demanda supera la oferta.
¿Cómo solicitar una vivienda de alquiler social en Málaga?
Hay que dirigirse al Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento o a la Oficina Municipal de Vivienda, presentando documentación que acredite la situación de vulnerabilidad.


