El centrocampista malagueño, formado en la cantera zaragocista, regresa al club maño en Primera Federación. Asegura que su prioridad es el ascenso, aunque no juegue ni un minuto.
El futbolista malagueño Apoño, de 36 años, ha vuelto a casa. No a la provincia de Málaga, sino al club que le vio nacer como futbolista: el Real Zaragoza. El centrocampista, que se formó en la cantera del club aragonés y llegó a jugar en Primera División, regresa ahora para ayudar al equipo en su lucha por ascender a Segunda División. Y lo hace con un mensaje claro: humildad y trabajo en equipo.
Un regreso muy emotivo
“Es una felicidad muy grande volver a mi casa, volver al club del que salí, en el que me formé, con el que estoy tan agradecido”, declaró Apoño en su presentación. El malagueño reconoce que el momento es complicado para el Zaragoza, pero asegura que es el momento de dar un paso al frente. “Si he tenido la carrera que he tenido, ha sido en gran parte por el Zaragoza”, añadió.
El futbolista, que ha militado en equipos como el Málaga CF, el Sporting de Gijón o el Betis, vuelve a una categoría que conoce bien. La Primera Federación es el nuevo escenario para un jugador que ya sabe lo que es ascender. En su etapa en el Málaga, logró el ascenso a Primera División en la temporada 2018-2019, aunque esa experiencia fue como cedido.
Relación con Ibai Gómez
Una de las claves de su vuelta es la presencia de Ibai Gómez en el banquillo. El entrenador zaragocista fue compañero de Apoño en el Athletic Club, y ahora será su técnico. “Ahora voy a tener de entrenador al que es un amigo mío, alguien con el que he compartido vestuario y también voy a tener la oportunidad de aprender mucho de él”, explicó el centrocampista.
Apoño no duda en ponerse a disposición del equipo, incluso si eso significa no jugar. “Ya le he dicho a Ibai que si me tiene que llevar en autobús a Antequera y no ponerme ni un minuto, que lo haga”, afirmó entre risas. La referencia a la localidad malagueña, donde el Antequera CF juega en la misma categoría, no es casual: el Zaragoza visitará el estadio del El Maulí esta temporada.
Experiencia para los jóvenes
El malagueño llega con la intención de aportar su experiencia a los jugadores más jóvenes del plantel. “Los éxitos colectivos en el fútbol es imposible que sean única y exclusivamente de uno, de dos o de tres, esto es parte de todos”, señaló. Apoño se ve como una esponja dispuesta a seguir aprendiendo, pero también como un referente para los canteranos.
“Me voy a poner al servicio de cada uno de mis compañeros y al servicio de los empleados que tiene el club. El día que subamos a Segunda División, si Dios quiere, habrá sido porque todos hemos puesto nuestro granito de arena”, añadió. El ascenso es el objetivo, y Apoño no quiere que los egos entorpezcan el camino.
Un mensaje de optimismo
El centrocampista malagueño quiere cambiar la dinámica negativa que ha rodeado al Zaragoza en los últimos años. “Vamos a dar un paso adelante, vamos a dejar de hablar del pasado, vamos a dejar de hablar de lo que ha pasado estos años, vamos a dejar de pensar negativamente”, instó. “Yo soy una persona que también cree en la positividad de la gente, en la energía”, añadió.
Apoño es consciente de la dificultad de la categoría, pero confía en el trabajo. “Vamos a ser conscientes de que estamos en Primera Federación, ponernos a la altura de la categoría y ponernos el mono de trabajo, que no va a ser fácil”, concluyó. El malagueño ya ha demostrado en otras ocasiones que sabe sobreponerse a las adversidades.
El vínculo con Málaga
Aunque su vuelta es al Zaragoza, Apoño no olvida sus raíces. El jugador es natural de la provincia de Málaga, y su carrera siempre ha estado ligada a la Costa del Sol. De hecho, su etapa más exitosa fue en el Málaga CF, donde disputó 78 partidos y marcó 11 goles. Ahora, desde la distancia, seguirá siendo un referente para los aficionados malagueños que lo vieron crecer.
El Zaragoza, por su parte, suma un jugador de calidad contrastada para afrontar el reto del ascenso. La afición maña ya sueña con ver a Apoño liderando al equipo en el campo, aunque él ya ha dejado claro que lo importante es el colectivo. La próxima parada, quizás, sea Antequera.


