Las familias del colegio Gregorio Marañón de La Cala del Moral denuncian que solo hay una profesional de apoyo para diez alumnos con necesidades especiales, con horario reducido de 12:00 a 14:00. Este martes 22 de septiembre se concentran a las puertas del centro.
Las familias del colegio Gregorio Marañón de La Cala del Moral, en Rincón de la Victoria, han recibido un mensaje a través de la aplicación iPasen de la Junta de Andalucía que confirma por escrito lo que ya sabían: el centro solo dispone de una profesional de Personal Técnico de Integración Social (PTIS) para atender a los alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (Neae). Según publica Diario Sur, el horario de esta trabajadora se fijó al inicio del curso de 12:00 a 14:00 horas, lo que obliga a las familias a asumir tareas como la movilidad, el aseo o el acompañamiento en el recreo durante la mañana.
Fátima Sánchez Yussep, madre de un alumno de 5 años, explica que su hijo Leo entró en el centro hace dos cursos, cuando había dos PTIS. «Hasta las doce están abandonados», denuncia. La situación se repite respecto al año anterior, cuando ya se redujo la jornada laboral del PTIS, lo que llevó a esta madre a recoger firmas y a dirigir una campaña a las autoridades educativas andaluzas. «Me lo puedo permitir, tengo una excedencia, pero no todo el mundo tiene esta posibilidad», critica.
Otra de las afectadas es Estefanía Indara Pérez Guillén, cuya hija Jade, con trastorno del espectro autista, necesita usar pañal y no come sola. Esto provoca que la llamen con frecuencia para que acuda al centro a auxiliar a la pequeña. «Son recursos públicos, consignados por ley, no entiendo cómo no es posible contar con ellos», reflexiona.
Izquierda Unida se ha sumado a las denuncias de estas familias. «Durante buena parte del horario escolar estos menores no cuentan con el apoyo especializado que necesitan para atender cuestiones básicas de su vida diaria como la higiene, la alimentación, el desplazamiento o las necesidades fisiológicas», asegura Rocío Calderón, coordinadora local y portavoz en el Ayuntamiento. «Las familias ya están haciendo un esfuerzo enorme. No es justo que, además, tengan que asumir estas carencias», critica Calderón, que reclama a la Junta de Andalucía y a la Consejería de Desarrollo Educativo soluciones y la implicación municipal.
Para este martes, 22 de septiembre, once días después del comienzo del curso, hay prevista una concentración a las puertas del colegio caleño.
Por su parte, la Consejería de Educación explica que el colegio Gregorio Marañón cuenta este curso con 10 alumnos que requieren atención por parte de Personal Técnico de Integración Social. Actualmente, el centro dispone de dos PTIS: uno contratado por la Agencia Pública de Educación de Andalucía (APAE), con una jornada de 15 horas semanales tras haberse ampliado su dedicación en 5 horas respecto al curso anterior, y otro perteneciente a Función Pública, con una jornada de 30 horas semanales en el centro. Este último profesional debe ser sustituido; el procedimiento ya ha sido tramitado y está previsto que se incorpore en los próximos días.

