Una treintena de familias del colegio Gregorio Marañón se concentra para reclamar más profesionales de apoyo. Educación asegura que el centro cuenta con dos PTIS y que uno de ellos se incorporará en los próximos días.
Una treintena de padres y madres del colegio Gregorio Marañón, en La Cala del Moral, se concentró este lunes a las puertas del centro para exigir a la Junta de Andalucía que aumente el número de profesionales dedicados a la atención de los escolares con necesidades especiales. La protesta, según publica Diario Sur, da continuidad a las denuncias de las familias, que advirtieron de que el curso ha comenzado con una sola plaza cubierta para el puesto de Personal Técnico de Integración Social (PTIS), el apoyo extra que facilita la inclusión y la autonomía de los alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (Neae).
Las familias criticaron además que el horario de este PTIS, al arrancar la actividad docente, se fijó de 12.00 a 14.00 horas. Esa franja implica que son los familiares quienes tienen que hacerse cargo de estos niños y niñas en aspectos como la movilidad, el aseo o el acompañamiento en el recreo.
La Delegación de Educación explica que el colegio cuenta este curso con 10 alumnos que requieren atención por parte de Personal Técnico de Integración Social. Actualmente el centro dispone de dos PTIS: uno contratado por la Agencia Pública de Educación de Andalucía (APAE), con una jornada de 15 horas semanales tras haberse ampliado su dedicación en 5 horas respecto al curso anterior, y otro perteneciente a Función Pública, con 30 horas semanales en el centro.
Este último profesional debe ser sustituido y el procedimiento, aclaran desde Educación, ya ha sido tramitado y está previsto que se incorpore en los próximos días.
Izquierda Unida participó en el acto organizado a las puertas del centro y se sumó a las quejas de los padres y madres, como ya hizo el año pasado en una circunstancia similar.
El del Gregorio Marañón no es el único conflicto con el que ha arrancado el curso escolar en Rincón de la Victoria. En Benagalbón, familias de alumnos de tercero y cuarto de Primaria del colegio Nuestra Señora de la Candelaria protestaron por el retraso en la instalación de cuatro módulos prefabricados, destinados a estos alumnos mientras se solventan «graves deficiencias» en esta escuela, y por los problemas derivados del traslado provisional a otros espacios.
En este caso, Educación anunció que las aulas prefabricadas llegarán a finales de este trimestre. El Ayuntamiento se encargó de la cimentación y acometidas de los módulos, ya culminada, y la Junta de la «planificación, procedimientos administrativos y contratación» para su colocación. La reubicación temporal, aclararon, se realiza en el edificio principal del centro, con garantías y coordinada por la dirección y técnicos de la Agencia Pública Andaluza de Educación.

