El Ayuntamiento de Torremolinos ha sacado a licitación la demolición de los edificios sin uso del antiguo Centro de Protección de Menores Virgen de la Esperanza, con un presupuesto de 575.872 euros.
El Ayuntamiento de Torremolinos ha sacado a licitación las obras para derribar los edificios sin uso situados en la parcela del antiguo Centro de Protección de Menores Virgen de la Esperanza, en El Calvario. La actuación, que sale con un presupuesto de 575.872,14 euros (IVA incluido), se tramita por procedimiento abierto y supone el primer paso material para crear la futura manzana social de la zona.
Los terrenos, de 15.420 metros cuadrados, fueron cedidos al Ayuntamiento por la Junta de Andalucía para destinarlos a equipamientos de carácter social. La demolición permitirá liberar y acondicionar parte de esa parcela, eliminando unas construcciones deterioradas que han sufrido incendios, ocupaciones y acumulación de residuos, y que suponen un riesgo para la seguridad y la salubridad.
La alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, ha señalado que "con esta licitación comenzamos a hacer realidad un proyecto en el que llevamos trabajando mucho tiempo y que permitirá recuperar para los torremolinenses un espacio estratégico en pleno corazón de El Calvario".
"Ya no estamos hablando únicamente de una aspiración o de una propuesta de futuro. Conseguimos la cesión de los terrenos por parte de la Junta de Andalucía y ahora damos el siguiente paso, destinando recursos municipales a la primera actuación necesaria para transformar este espacio", ha añadido.
Los trabajos contemplan derribar las edificaciones inacabadas, especialmente el inmueble situado junto a la calle Ecuador. En cambio, el edificio principal del antiguo centro, ubicado en la calle Honduras, se conservará para una posterior rehabilitación y uso social.
Del Cid ha explicado que "la demolición tiene una doble importancia: por un lado, resolvemos un problema de seguridad que preocupa desde hace años a los vecinos; y, por otro, despejamos el espacio necesario para comenzar a definir una nueva red de equipamientos sociales al servicio de toda la ciudad".
La futura manzana social se concibe como una prolongación de la regeneración urbana de El Calvario, que ya transformó el antiguo mercado municipal en el Centro de Desarrollo Comunitario Isabel Manoja. El objetivo, según la alcaldesa, es "consolidar en El Calvario un gran espacio público dedicado a la atención, el acompañamiento y el bienestar de las personas".



