La empresa de aguas de la Mancomunidad de la Costa del Sol ultima un plan de 350 millones para renovar unas infraestructuras con décadas de antigüedad. Su primera presidenta, Matilde Mancha, detalla los plazos de las obras clave.
Matilde Mancha, presidenta de Acosol, la empresa de aguas de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol, ha desvelado que en cuatro años quieren tener operativos 30 kilómetros de la conocida como 'autovía del agua'. Se trata de la red de grandes conducciones que debe garantizar el suministro a toda la comarca ante la presión demográfica y futuras sequías.
Mancha, primera mujer al frente de la compañía y con una larga trayectoria en Hidralia, reconoce que el sistema actual es un "gigante con los pies de barro": gran parte de las infraestructuras tiene entre 40 y 60 años. De hecho, este mismo año ha sido necesario recibir agua desde Málaga capital por falta de capacidad en las conducciones.
La presidenta explica que el plan de inversiones global asciende a 350 millones de euros, financiados en parte con un canon que se repercutirá a los ciudadanos durante 30 años. Para no esperar tanto, han cerrado una operación con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) de 175 millones, de los cuales ya tienen firmado un primer tramo de 75 millones (90 con IVA) que deben ejecutar en dos años y medio.
Una de las obras más urgentes es la ampliación de la potabilizadora de El Verde, actualmente en licitación por parte de la Junta de Andalucía, junto con la mejora de su depósito, que está "deterioradísimo". Mancha lo califica como "el corazón del abastecimiento en alta" para todos los municipios costasoleños.
En paralelo, avanza la conexión entre Benalmádena y Torremolinos, una obra de 16 millones de euros que ya está al 50-60%. Los trabajos se retomarán el 1 de septiembre y está previsto que concluyan el 31 de diciembre, según el calendario que maneja la empresa.
Mancha también ha abordado los cierres de playas por vertidos durante el verano. Los achaca a las redes unitarias de alcantarillado, que mezclan aguas pluviales y fecales, y que ante tormentas fuertes "se tensionan". Defiende que el control de las aguas de baño es permanente por parte de la Junta y los ayuntamientos, y que los cierres son "prudentes" hasta que las analíticas dan el visto bueno.
La presidenta insiste en que el sector del agua debe "darle la vuelta" a la prioridad de la operación y mantenimiento frente a la inversión. "Todos los operadores han de plantearse inversiones fuertes", afirma, y reclama "máxima coordinación" con las administraciones para renovar unas redes que considera "obsoletas" y que no soportan la demanda actual.
El reto es mayúsculo porque hoy solo hay una conducción en marcha en la autovía del agua; la otra está obsoleta. Ante una avería, el suministro puede cortarse durante tres o cuatro días, una situación que Mancha califica de "crítica y extrema". Por eso, el objetivo es que en cuatro años la red esté reforzada y conectada para suministrar "sin ningún tipo de riesgo" a toda la población de la Costa del Sol.



