El Ayuntamiento de Mijas ha destinado más de 210.000 euros desde enero a reparar, replantar y mantener las zonas verdes dañadas por los jabalíes. Dieciséis jardineros trabajan a diario, con guardias los fines de semana, para reponer lo que los animales destruyen cada noche.
La Concejalía de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Mijas ha gastado más de 210.000 euros desde que comenzó el año en arreglos, replantaciones y mano de obra en las superficies vegetales urbanas del municipio. La causa es la proliferación de jabalíes, que destrozan los jardines en su búsqueda de alimento y obligan a actuar todos los días con material y recursos humanos.
El concejal responsable del área, Daniel Gómez, ha explicado que son 16 trabajadores los que cada jornada comprueban los desperfectos y trabajan en la recomposición de los jardines. La labor tiene también un componente medioambiental, porque la voracidad de estos animales acaba con los medios técnicos de riego y es necesario reponerlos para garantizar la permanencia de las plantas.
«Cuatro jardineros en Mijas Pueblo, otros cuatro en La Cala y ocho en Las Lagunas se encargan a diario de reparar lo que cada noche, en numerosos lugares del término municipal, destruyen las piaras de jabalíes»
Además, hay turnos de guardia los fines de semana. Plantas, sustratos, componentes de sistemas de riego, gasto de agua y mano de obra son los conceptos principales que sustentan ese gasto de 210.000 euros desde enero.
Según los datos aportados por Gómez y por el director del área de Parques y Jardines, Diego González, la afectación es similar en los tres núcleos del término municipal, con especial incidencia en zonas urbanas como los alrededores del centro cultural de La Cala, Calazul, Doña Ermita, los jardines de la iglesia de San Manuel, El Compás o La Muralla, entre muchas otras.
El concejal ha señalado circunstancias que agravan el problema: es una especie muy prolífica, con periodos de gestación cortos (cuatro meses) y partos múltiples; no tiene depredadores naturales; y Mijas cuenta con más de un millón de metros cuadrados de jardines públicos.
Los jabalíes muestran preferencia por la tierra movida y húmeda de los parterres recién arreglados de plantas ornamentales. También escarban en los céspedes, que destrozan buscando los sistemas de riego que rompen para conseguir el agua que contienen, lo que causa inundaciones, averías de agua, destrozos de plantaciones enteras y daños materiales.
Otro de sus objetivos es hacer movimientos de tierra que generan grandes oquedades que llenan con el agua procedente de las tuberías de riego, «y que son tan frecuentes que apenas se han reparado cuando nuevamente han vuelto a ejecutar los destrozos», ha informado Gómez.
La Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad de la Junta de Andalucía declaró en junio del año pasado el área de emergencia cinegética temporal en la comunidad por daños, riesgos sanitarios, ambientales y de seguridad vial causados por el jabalí y el cerdo asilvestrado. En esa declaración, la Junta advirtió de que ambas especies son el principal depredador de los montes y zonas naturales de Andalucía por su densidad, su ecología alimenticia, su comportamiento gregario y su gran capacidad de desplazamiento.

