El Ayuntamiento de Marbella ha renovado el aspecto de las 19 torretas de salvamento del litoral con un diseño individualizado que busca integrarse en el paisaje mediterráneo.
Las torretas de salvamento y socorrismo de las playas de Marbella han cambiado de imagen este verano. El Ayuntamiento ha renovado el diseño de las 19 estructuras repartidas por el litoral del municipio, combinando un tratamiento artístico con su función original: la vigilancia de los bañistas.
Según ha explicado el concejal responsable del área, Diego López, el proyecto contempla un diseño individualizado para cada torreta, con una propuesta estética que busca dialogar con el entorno mediterráneo. «El objetivo es que estas infraestructuras se integren de forma armónica en el paisaje costero y contribuyan a proyectar una imagen moderna y cuidada del municipio», ha señalado López.
Un diseño distinto para cada torreta
Cada una de las 19 torretas luce ahora un patrón cromático y compositivo diferente. La intervención, según fuentes municipales, se ha realizado con criterios artísticos, aunque manteniendo la funcionalidad del puesto de vigilancia. Los bañistas que estos días recorren la costa marbellí se han encontrado con torretas que van desde tonos pastel hasta combinaciones más atrevidas, todas ellas pensadas para integrarse en el paisaje sin estridencias.
El cambio afecta solo al aspecto exterior. El servicio de vigilancia y socorrismo funciona con total normalidad, y las torretas siguen siendo los puntos de referencia para la seguridad de los usuarios de la playa. El Ayuntamiento ha querido dejar claro que la renovación estética no ha interferido en absoluto en la operatividad del servicio.
También hay cambios en las barcas de moragas
La actuación no se limita a las torretas. El Consistorio ha aplicado un tratamiento similar a las barcas de moragas, embarcaciones tradicionales ligadas a la pesca local, ubicadas en distintos puntos del litoral marbellí. Según López, ambas intervenciones forman parte de «un conjunto más amplio de actuaciones en las playas de la ciudad» que, en su valoración, ponen en relación la tradición marinera con la estética renovada del litoral.
Para el vecino o turista que acuda a las playas de Marbella, el cambio es meramente visual. Las torretas siguen siendo el mismo punto de referencia para cualquier incidencia, pero ahora, al menos, la vista también se lleva un pequeño regalo estético. Quién sabe, quizá el próximo verano las barcas de moragas también se conviertan en improvisadas galerías de arte flotante.
Las obras de renovación han concluido a tiempo para la temporada alta, y desde el Ayuntamiento animan a los ciudadanos a descubrir las diferencias entre unas y otras torretas. Un pequeño reto veraniego que, al menos, no requiere más esfuerzo que levantar la vista.

