La proliferación del alga asiática en las playas de Marbella ha alcanzado cifras récord en 2026, con más de 10.000 toneladas retiradas hasta junio. El concejal de playas, Diego López, ha llevado al pleno una moción para adoptar medidas urgentes y financiar la retirada.
Las playas de Marbella sufren este verano la peor invasión de alga asiática de su historia. Las toneladas de esta especie invasora retiradas en lo que va de 2026 superan ya las 10.000, duplicando las 5.300 recogidas durante todo el año anterior. La situación ha llevado al Ayuntamiento a declarar la emergencia en el litoral.
El concejal de playas, Diego López, explicó este domingo que la acumulación de biomasa está colapsando los arenales más turísticos del municipio. "Es una situación límite. Los vecinos y turistas se encuentran con montañas de algas que dificultan el baño y generan malos olores", señaló en el pleno municipal, donde se ha presentado una moción para exigir al Gobierno central financiación extraordinaria para sufragar los costes de retirada, que ya superan los dos millones de euros.
El origen de esta plaga se remonta a hace varios años, cuando el alga asiática (Rugulopteryx okamurae) llegó al Mediterráneo a través del Estrecho de Gibraltar. Los expertos apuntan a dos vías principales de entrada: el agua de lastre de los barcos mercantes y la incrustación de organismos en los cascos de los buques que atraviesan el paso. Una vez establecida, la especie ha encontrado un entorno propicio para su expansión masiva.
Factores que dificultan el control
El principal problema es que el alga asiática carece de depredadores naturales en el Mediterráneo y el Atlántico. Además, crece a un ritmo vertiginoso: puede duplicar su biomasa en pocos días, lo que convierte su retirada en una carrera contrarreloj. Según un estudio del Instituto Español de Oceanografía, las temperaturas más cálidas del mar debido al cambio climático aceleran su reproducción.
Otro factor es su capacidad de adaptación. "Tolera diferentes temperaturas, salinidades y condiciones ambientales, lo que le permite colonizar desde aguas poco profundas hasta fondos rocosos", explica un biólogo marino consultado. En la Costa del Sol, las corrientes y el viento arrastran las acumulaciones hacia las playas, especialmente en zonas de baño como las playas de La Venus, El Faro y Cabopino.
Impacto en el turismo y el ecosistema
Marbella, uno de los destinos turísticos más importantes de España, ve amenazada su temporada alta. Los hoteleros y comerciantes ya han alertado de posibles cancelaciones si no se actúa con rapidez. "Las imágenes de playas cubiertas de algas se difunden en redes sociales y disuaden a los visitantes", afirma un portavoz de la asociación hostelera.
Además, el alga afecta a la biodiversidad marina. Al formar grandes alfombras sobre el lecho marino, impide la fotosíntesis de las plantas autóctonas y reduce el oxígeno, lo que provoca la muerte de crustáceos y peces de fondo. En las costas de Cádiz y Málaga ya se han registrado pérdidas significativas en la pesca artesanal.
Medidas adoptadas y perspectivas
El Ayuntamiento de Marbella ha aumentado la frecuencia de limpieza mecánica con tractores y palas, pero los recursos son insuficientes. López reclama que el Ministerio para la Transición Ecológica declare la zona catastrófica y active un plan de choque similar al aplicado en el estrecho en 2022. "No podemos hacer frente solos a un problema que no generamos", advierte.
Por su parte, la Junta de Andalucía ha anunciado una inversión de 500.000 euros para investigación sobre métodos de control biológico, aunque los científicos son pesimistas a corto plazo. "La única solución viable a medio plazo es la extracción continua y la búsqueda de usos comerciales para el alga, como fertilizantes o bioplásticos", indica el investigador.
Mientras tanto, los bañistas deberán convivir con el alga el resto del verano. El concejal recomienda consultar el estado de las playas en la web municipal antes de acudir y recuerda que la recogida manual está prohibida por seguridad. "La prioridad es garantizar la salubridad y la economía local", concluye.

