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Mourinho moldeó a Schjelderup en Lisboa: el noruego que deslumbró en el Mundial

Andreas Schjelderup, con tres asistencias en el Mundial, es una de las sensaciones del torneo. Su salto de calidad se fraguó en Lisboa, bajo la tutela de José Mourinho.

Daniel RomeroDaniel Romero··3 min de lectura

Andreas Schjelderup, con tres asistencias en el Mundial, es una de las sensaciones del torneo. Su salto de calidad se fraguó en Lisboa, bajo la tutela de José Mourinho, que le exigió más agresividad y potencia.

Andreas Schjelderup, de 21 años, se ha convertido en una de las revelaciones del Mundial de Estados Unidos 2026. El extremo noruego suma tres asistencias en lo que va de torneo y fue clave en la eliminatoria contra Brasil, donde dio dos pases de gol a Erling Haaland. Pero su explosión no es fruto de la casualidad: detrás está el trabajo silencioso de José Mourinho en Lisboa.

El técnico portugués, que dirige al Benfica, detectó en Schjelderup un talento bruto pero incompleto. Venía del Nordsjaelland danés, donde destacaba por su libertad y desborde, pero en Portugal se topó con un fútbol más táctico y exigente. Mourinho le pidió más presión sin balón, más llegada al área y capacidad para mantener el esfuerzo durante 90 minutos. El resultado es un futbolista total que ahora brilla en la Copa del Mundo.

El campus en Marbella que forjó la química

Antes del Mundial, el seleccionador noruego Ståle Solbakken dio dos semanas de vacaciones a sus jugadores. Schjelderup y su compañero Antonio Nusa, también de 21 años, decidieron no descansar. "Oye, ¿y si nos vamos a Marbella?", propuso Schjelderup. Sabían por Haaland que el Marbella Football Center ofrecía una metodología avanzada para preparar el cuerpo ante el calor y la humedad que iban a encontrar en Estados Unidos.

Allí pasaron 15 días de trabajo intenso, con muchas conversaciones en la habitación. Ambos sabían que podían competir por el mismo puesto, pero entendieron que se necesitaban. Contra Brasil, la historia les cruzó: Schjelderup entró por Nusa, que no estaba teniendo su mejor partido, y revolucionó la eliminatoria con dos asistencias.

Me ayudó a dar un gran paso adelante, tanto ofensiva como defensivamente, y a ganar potencia en mi juego para poder aguantar los 90 minutos y rendir durante todo el partido

Schjelderup reconoció así la influencia de Mourinho. El proceso no fue inmediato: tuvo que ganarse cada minuto y superar un episodio personal durísimo tras ser condenado en Noruega por reenviar un vídeo de contenido sexual en el que aparecía una menor. El caso puso en duda su futuro en el Benfica, pero Mourinho se negó a soltarlo en el mercado de enero.

El punto de inflexión en el Bernabéu

El cambio de tendencia llegó en la Champions, contra el Real Madrid. Schjelderup marcó dos goles y empezó a jugar con otra autoridad. En 2026 firmó ocho goles y tres asistencias con el Benfica, liderando al equipo en asistencias, ocasiones claras creadas, xA y recuperaciones en campo rival. Justo el tipo de futbolista que Mourinho había imaginado.

El Mundial ha presentado al gran público a Andreas Schjelderup, pero solo el portugués ya lo había visto venir. Su valor de mercado ha pasado de 10 a 30 millones de euros. Para el aficionado malagueño, la historia tiene un guiño local: el campus de Marbella, ese rincón de la Costa del Sol que sigue siendo refugio de estrellas, fue el escenario donde dos jóvenes forjaron la química que luego tumbó a Brasil. El próximo reto de Noruega será en semifinales, y Schjelderup ya es uno de los nombres propios del torneo.

Daniel Romero

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Daniel Romero

Redactor

Periodismo por la UMA y abonado del sufrimiento en La Rosaleda. Corredor de fondo, forofo del motor y coleccionista de derrotas del Málaga; narra el deporte de la provincia con el corazón por delante.